Razones para ser un periodista multimedia

28 de mayo de 2012





Me he encontrado desperdigados por el escritorio del Mac unos vídeos y me ha dado por marcarme estas razones para ser un periodista multimedia.


La idea es que busco imágenes a las noticias porque los datos se explican con las caras de los protagonistas, y porque cuando una fuente te cuenta algo tú vas y lo confirmas. 


Mi conclusión, desde mi experiencia, es que cuando lo conseguimos logramos varias cosas, que además son buenas. Logramos buenas fotos para la edición impresa, logramos buenos testimonios para el reportaje/noticia del papel y, a la hora de publicar en la web le cambiamos el formato y protegemos el contenido impreso, generando uno nuevo y complementario en la web. No está mal ¿Eh?


Quiero decir con esto que huyo del teléfono, quiero decir, de publicar en la edición impresa el resultado, exclusivo, de una o unas conversaciones telefónicas. Lo que hago es colgar y salir a la calle y buscar a las protagonistas de lo que me acaban de contar.


Me encuentro con que es realmente complicado. Hay que patear las calles, encontrar a las gentes, convencerles, ganar su confianza, lograr que te cuenten la historia y de repente ¡Zas! aparece la historia buena, la que sabes que tus lectores en cualquier soporte van a apreciar especialmente.


Es la historia del gato Blaky, que cualquier día de estos me publican, la de subirse a la cúpula de la denominada Catedral del Realejo y mostrar a tus lectores las cuatro colinas de Granada superpuestas en una visión única, conducir la Diablina, el vehículo eléctrico que recorre el Paseo de los Tristes que discurre bajo la Alhambra o esperar hasta bien entrada la madrugada para grabar en directo y transmitir de inmediato y publicar en la Home el desalojo del 15M del año pasado.


Es Periodismo a todas horas, por todos los medios, e incluso a cientos de kilómetros, como cuando me fui hasta La Franja de Aragón junto a Catalunya a contar la historia de Zaidín, un pueblo con mil años y unos cientos de habitantes frente al barrio de Granada del Zaidín, de apenas medio siglo y 80.000 vecinos. 


En fin, que cuando me pasan estas cosas junto a Ramón L. Pérez, González Molero Alfredo Aguilar o José R. Baena, ahora que parece que se apagan las luces de los medios y el Periodismo libra una buena batalla por su supervivencia, me pongo contento, me pongo a cantar y doy saltos de alegría.


Solo espero que sea contagiosa.

2 comentarios:

Jorge Aguilera dijo...

Entiendo que esa es la esencia del auténtico periodismo, ir hasta la fuente de la información para investigar, contrastar y analizar en busca de una historia auténtica y verdadera que llevar hasta los corazones de la gente. Soy muy fan del periodismo de corazón a corazón, soy fan de tus reportajes porque me llegan, me informan y me pellizcan. Soy fan de los profesionales que cuentan historias desde su particular punto de vista, sin colorantes ni conservantes, periodismo al pil pil.
Las herramientas sociales y audiovisuales nos ayudan a cruzar el puente del "te lo digo" al "te lo enseño" y ahí tienes mucho que enseñar.
Gracias por compartir y a por otro!

Javier F. Barrera dijo...

Gracias tío! Me lo apunto :-) Abrazos!

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