Un artículo pluscuamperfecto sobre la moda de los gin tonic (Y uno de tapas)

30 de julio de 2012

Lady Gin Tonic


 Acto 1. La fotografía es de Luisa, compinche en el Candela, cuando me la encontre en Malasaña en Madrid y solo nos separaba ese gin tonic que tiene entre los ojos. Llevaba pétalos de no se qué. Y así. 

Acto 2. Este vídeo es cuando la moda de los gin tonics llegó a mi conocimiento. Es 2008. La cosa, se ha desatado y creo que hay que tomar cartas en el asunto.


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Por suerte, un artículo pluscuamperfecto de Pablo Martínez Zarracina en El Correo de Bilbao titulado 'Los años del gin tonic', pone las cosas en su sitio: "Todo es un pequeño despropósito. Sobre todo cuando hablamos de un trago viejo, noble y humilde. Cualquiera que haya visto a un inglés de cierta edad prepararse un ‘gin and tonic’ sabe que no hay lugar para tanta pose. La receta clásica sería algo así. Se coge un vaso cualquiera y se le quita el polvo, o no. Si encuentras algo parecido a hielo en algún lado, se echa una piedra. Ginebra a discreción. Tónica, un poco, cualquiera, si hay abierta, tampoco es imprescindible. Rodaja gruesa de limón y golpecito con el dedo o con el cuchillo que ha cortado el limón (en su libro ‘On Drink’ Kingsley Amis permite que las mujeres y los niños utilicen un cuchillo limpio). A continuación, todo para adentro. Y Dios salve a la Reina. Y que vengan esos malditos zulúes si se atreven, soldado Owen".


Para terminar este post, me quedo con las recomendaciones del bueno de Paco Nadal en su blog El Viajero, que ha visitado Granada:
Aquí hay una verdadera competencia por ofrecer un festival de sabores en cada entrega y en cantidades que uno se pregunta si puede ser rentable tal negocio: un poco de cazón en adobo, una gamba blanca, una magra con tomate, unas berenjenas fritas, un poco de paella, una minihamburguesa...".



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