Cincuentos: Eres Luna

28 de mayo de 2015



Eres Luna

Hay noches que estás sola y también estás equivocada porque estás rodeada de ti misma, de todo lo que no quieres aguantar. Que es exactamente tú. O incluso más. Estás atenazada por lo peor de ti. Por tus dudas y también por tus pecados. Por tus errores y también por tus vicios. Por tu pasado y también por tu futuro, porque han sido borrados.

Es entonces cuando te paralizas. Y te quedan pocas opciones. Muy pocas. Y sin margen mínimo de equivocación. Puedes correr. Salir corriendo. Pero ya sabes que los problemas, las dudas y los pecados correrán mucho más rápido que tú. Puedes saltar, ya lo has intentado otras veces. Pero estás segura que todo tu pesado equipaje llegará al suelo antes que tú. Y es ahí exactamente donde te estará esperando cuando termines de caer. Puedes cortarte las venas. Pero ni el precio de la sangre compensa tanto dolor. Puedes empezar a disparar, pero ya hace tiempo que tus balas tienen nombre.

Por fin, puedes parar. Frenar. Respirar. Levantar la cabeza, que lleva ya tiempo mirando al suelo, indigna.

Ya. Ya sé.
Da miedo.
Peor.
Pánico.
Muchísimo peor.
Vértigo.
Hay más escalones, porque también te plantas tras detenerte mirando al vacío.
Y el vacío, ese sí, enemigo cabrón y retorcido, ese sí que da miedo.
No hay nada peor que la nada.
Que el miedo al miedo.
No es lo mismo estar sola que estar nada.


Pasas de estar paralizada a estar congelada.
Eres Dueña de las Mil Muertes
Y todavía sigues aquí.
Estás viva
Viva y sola
No hay ninguna esperanza

Cae la noche y eres Luna
Porque brillas por dentro
Porque iluminas a muchos
Porque iluminas a muchas
Porque das Luz
Porque das todo lo que piensas que no eres
Porque lo llevas dentro
Porque te mereces todo lo que das
Porque creen en ti
Porque te quieren

Porque das vida



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