Cols: Un cómic de Rock & Roll, Madrid, absenta y chicas como tú

7 de marzo de 2021


Clara y Olivia, dos hermanas que se apellidan Cábez y que he conocido en el Campo del Príncipe del Realejo de Granada, han superado a mi amigo Hasier Etxeberria, y esto no es fácil. Clara, tuvo la idea original y ha ilustrado un cómic que con el título 'Cols', narra los guiones de su hermana Olivia.

 

Cols es joven y madrileña, tiene dos amigas, Nico y Margo. Las tres forman un grupo punkarrón que se llama 'Gookie'. A partir de aquí empiezan las polisemias, las metonimias y las lisergias. Hasier me contó una vez con la mano apretada fuertemente a su mejilla ladeada que una vez se despertó encima de un charco. "Y no sabía ni en qué continente estaba". Las tres 'Gookies' se despiertan y tampoco recuerdan lo que ha sucedido desde el viernes. Tampoco encuentran la batería, que ya es perder una batería.

 

Se ven obligadas a desandar sus pasos por la noche madrileña en un finde al revés con guiños a muchas noches vividas y bebidas. El que conozca el desayuno buffet del Ritz me entiende. Y el que ha probado la absenta, también. Tiene pintas de mucha experiencia personal, toques autobiográficos y de sueños por cumplir.

 

La historia es redonda y divertida. Es una primera entrega porque es el primer capítulo y esperamos con mucha hambre muchas pirulas más de Cols y sus compinches. El trazo, inspirado en la ochentera línea blanca, también recuerda al cómic francés rockanrolero de Frank Margerin, de la factoría Metal Hurlant, padre de Lucien, rockero referente durante los ochenta, ingenuo y gamberro, abuelo de las 'Gookies'.

 

Me quedo con la viñeta de las 'Gookies' con una empanada de tamaño sobrenatural tocando la batería a todo trapo dentro de la furgoneta. Siempre he sabido en qué continente me he despertado, o casi siempre. Y nunca he tenido una furgoneta. Quiero el número 2 de 'Cols'. Y lo quiero ya.

 




Periodismo: 20 historias para 2020

31 de diciembre de 2020




Ahí estoy yo, el autor de este blog, Periodismo al Pil Pil, que tiene ya más de una larga década. Aquí cuento mis historias del día a día en el Periodismo. Fundamentalmente, en el diario IDEAL de Granada. Aparezco vestido de mago en un reportaje sobre un circo que quedó varado en un pequeño pueblo de Sierra Nevada durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus. Creo que quedó excelente. Ya me lo digo yo a mí mismo ;-)

Este año ha sido duro para todos. En nuestro caso, los periodistas, también nos hemos enfrentado a algo impredecible y nuevo. Hemos tenido que aprender. Hemos tenido que sacar lo mejor que tenemos dentro. Y, desde dentro, han salido temas muy bonitos. Duros, pero bonitos. Sé que me entiendes. Así que me ha parecido una buena idea, como este es mi querido blog y compañero desde hace tantos años, recolectar veinte de estas historias que he publicado con mi firma, que por alguna razón, me resultan especiales.

Ya avanzo que estos trabajos nunca hubieran sido posibles sin el concurso de la Redacción de IDEAL. Ya sea de alguno de mis jefes o jefas, ya sea los diseñadores, los fotógrafos, la editoria de vídeo, los compañeros de la web o los de la sección de Local. Y de mis locos amigos y amigas del Candela que me soplan historias continuamente. Gracias a todas vosotras. Gracias a todos vosotros. ¿Empezamos? Pasen y vean.


Entrevisté a El Niño de las Pinturas por primera vez en abril de 1995. Han pasado 25 años. Las fotos las tomó Juan Palma. Aquél día de enero nos encontramos delante de uno de sus grafitis en el Realejo. Y Fermín Rodríguez sacó su cámara.

2-FEBRERO. Juani, queer y trans. Doctora en Física Cuántica
"Va a ser más fácil crear el primer superordenador cuántico que lograr la igualdad de género"



La portada de IDEAL de Granada (papel y web) de aquella mañana de febrero te presentaba a Juani Bermejo Vega aka @queenofquanta. Es la protagonista de la sección Imprescindibles. Es la historia de una doctora en Computación Cuántica que da clases e investiga en la Universidad de Granada. Además es queer y es trans. Pero también es la historia de Esther, su esposa. Me dice en la entrevista que «va a ser más fácil crear el primer superordenador cuántico que lograr la igualdad de género», o que "«me casé en un pueblo de Cáceres, el típico bodorrio con 220 invitados». Las chicas de mi Redacción me han pedido quedar con ella para conocerla e irnos todas de cañas. La fotaka, de Pepe Marin Zarza Cuando en IDEAL se junta un equipo formado por gente como Pepe Marin Zarza, Fermín Rodríguez y Amanda Martínez Badía y delante tienes a Juani Bermejo Vega, doctora en Computación Cuántica, profesora e investigadora en la UGR, activista, feminista, queer y trans, vuelves a la Redacción con fotos como ésta. (Las fórmulas que se perciben en la pizarra son de Juani).

La sección Imprescindibles es un proyecto maravilloso que me encargó la Dirección de IDEAL. Pero la pandemia, como a todo, se lo llevó por delante. Buscaba entrevistar gente IIMPRESCINDIBLE. Y a mí me dio por entrevistar solo a mujeres. Sin tener que poner nunca Mujeres Imprescindibles. Aquí tienes el listado de todas ellas. Los vídeos, son especialmente buenos, con un formato que a mí me encantaba.

3-MARZO. Granadinos aislados por el mundo

Las guerras que enseñan a superar un aislamiento

Un arquitecto, una pareja de voluntarios de Cruz Roja y una científica compartieron con nuestros lectores sus experiencias en Kosovo, Haití, Congo o Burkina Faso por conflictos bélicos, golpes de estado, epidemias de todo tipo, catástrofes naturales y revoluciones. Los tres son amigos míos y los he conocido porque bien hemos compartido piso, bares o formas de pensar. Me pareció muy interesante que al principio del confinamiento, gente que los había pasado, y encima en el extranjero y en situación de conflicto, compartiera sus experiencias para ayudarnos a todos.

4-ABRIL. Barrio a barrio, un vídeo todos los días




Qué mejor manera, en medio del confinamiento, que publicar a diario un vídeo de cómo vivía cada barrio de Granada la pandemia, para que nuestros lectores supieran que IDEAL estaba a su lado, con ellos. Al final fue un completo recorrido en vídeo por todas las zonas de la capital granadina que muestra cómo los vecinos conviven con el estado del aislamiento.

Son cerca de cuarenta vídeos que se geolocalizaron en un mapa, que ha llegado a tener, a día de hoy, más de 72.000 visitas. Dato y señal de que a nuestros lectores les interesaba saber cómo estaba durante el confinamiento su barrio, el de sus padres o el de sus hijos.

5-MAYO. En medio de la pandemia, la vida sigue igual para El Nano


Esta historia la pillé por el rabillo del ojo. Iba en moto por los barrios del distrito Norte de Granada cuando me pareció ver lo que luego resultó ser. Menos mal que iba con mi fotógrafo, Alfredo Aguilar, y que al terminar el marrón que nos estábamos comiendo fuimos a comprobar si lo que había visto era lo que parecía ser. Y lo fue. El Nano, un desheredado de la vida, vivía en su coche, aparcado frente al cuartel de la Guardia Civil. Ahí estaba pasando el confinamiento. En las plazas de aparcamiento, se había currado una cocina, un chil out y una zona para ver la tele, con plantas y cortinas. La vida, pese al confinamiento, seguía igual para El Nano.

6-MAYO. La magia del circo y el Periodismo



¿Un payaso en la portada de IDEAL? ¿Se había terminado la crisis del coronavirus? Esta es la historia del Circo Apolo, que iba a estrenar función el día que se declaró el estado de alarma. Ni se os ocurra perderos el vídeo.

7-JUNIO. Más que mascarillas
La falta de mascarillas llevó a los granadinos a buscarse la vida para tener una y, en el camino, se dio rienda suelta a la imaginación

Más que mascarillas, se han convertido en una prenda más para convivir con ella a diario. La evolución ha sido rápida y ahora son personales y también personalizadas . Estuvimos como dos meses pidiendo a la gente que se dejara retratar con su mascarilla y que de paso nos contara la historia. Terminó la búsqueda en el hospital del PTS, donde se pintaron sonrisas en las mascarillas para atender mejor a los pacientes. Fue tan buena la idea y tan bonita la foto que acabó en la portada del periódico.

8-JUNIO. El drama de las personas sin hogar



Isa se despierta todos los días en el parque de Sor Cristina de la Cruz de Arteaga, que se encuentra entre la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología y Fuentenueva. Duerme en una tienda de campaña junto al resto de la tribu. La componen una serie de personas sin hogar que responden por los apodos de 'El Indio' o 'El Colorao'.

Cada uno es de su casa y solo les une que por razones de lo más peregrinas han decidido vivir a la intemperie. Ni siquiera han pasado la cuarentena de la crisis del coronavirus en el Palacio de los Deportes. Ellos han vivido, comido y dormido en este parque. EIsa, esta catalana de 58 años que no tiene a nadie en el mundo «porque se me han muerto todos», convive con ellos.

La cuarentena ha visibilizado el problema que tiene Granada con las personas sin techo, que trazan a diario un recorrido por la ciudad para sobrevivir.

9-JUNIO. Francis volverá sano a Kenia


Francis vive en un poblado en Kenia rodeado de fieras salvajes. Descubrió la tele en Granada. Su madre, también. Ahora está sano y feliz.


10-AGOSTO. John Carter, campeón de Europa de boxeo


La historia de John Carter se cuenta en ocho capítulos que son los asaltos que le ha ganado a la vida para salir de las calles del distrito Norte para brillar en Europa.


11-AGOSTO. Cierra la cafetería Lisboa



La crisis del coronavirus se lleva por delante el establecimiento que durante tres décadas ha formado parte de la vida de la ciudad. Todos en Granada se pusieron un poco tristes.


12-AGOSTO. Presidente del Gobierno ZP
"Las vistas eran espectaculares"



No todos los días uno entrevista a todo un presidente del Gobierno español. Fue muy amable y entramos en materia.

13-OCTUBRE. #TATGranada




En un año complicado, lo importante fue poder celebrar #TATGranada. El Parque de las Ciencias se convirtió en un laboratorio en el que se analizó la ciencia de la influencia. Siempre, interesante y complejo.

14-NOVIEMBRE. Adiós a la movida

La noche ha terminado


Diez testimonios de amor y una canción desesperada sobre una forma de vida que languidece durante el estado de alarma por el coronavirus


15-NOVIEMBRE. Elecciones USA



Profesores, músicos, una catedrática y jugadores de basket valoran las elecciones de Estados Unidos y comparten sus sentimientos: "Lo único bueno es que vivimos en Granada"

16-NOVIEMBRE. El Club de las Pequeñas Cosas


El Club de las Pequeñas Cosas es una sección que mantengo en la web del periódico IDEAL. Son pequeñas historias que me gusta escribir con protagonistas diferentes, narrativas distintas y a veces un poco locuelas.

17-NOVIEMBRE. Día de los Gitanos y Gitanas Andaluces


Son los Fernández Heredia. Los tres hijos de Luisa, maestra y orientadora educativa, estudian grados superiores, se sienten orgullosos de su etnia y su cultura, y luchan contra la discriminación

Al repasar el año hay un lugar común donde nos reconocemos todos. Una pandemia que ha cambiado nuestras vidas tantas veces como meses ha tenido 2020. La euforia de febrero, cuando nos creíamos invulnerables. El miedo y la soledad de la primavera, la desescalada ilusoria del verano. El hastío del otoño y la esperanza con la que concluye un 2020 para olvidar. O para recordar con nostalgia. Doce fotografías y doce relatos en primera persona de los periodistas de IDEAL recorren un año en sensaciones.

20-DICIEMBRE. La verdad verdadera de ser Periodismo















































Jump, de Van Halen, la banda sonora de mi primera crónica en El Diario Vasco

7 de octubre de 2020



En 1989, la primera vez que curré en mi vida en un periódico, me mandaron a hacer un tema a Jaizkibel.  Es un monte que va desde Funterrabía a Pasajes, justo antes de San Sebastián. Ahora se dice en euskera Hondaribi y Pasaia. Me tiré todo el día perdido y volví a la redacción. Cunado mis jefes me preguntaron qué tenían fliparon, porque había hablado con los protagonistas, perdidos, con sus casas y bordas ilegales, con fotos e incluso una entrevista con el concejal de Fuenterrabía, de Euskadiko Ezkerra y el jefe de la Policía Local de Fuenterrabía. Me dieron una página completa y portada. Lo único más que recuerdo es que sonaba esta canción de Van Halen, que comenzaba con el archifamoso riff de Eddie Van Halen, que acaba de fallecer.

Qué recuerdos tener veintipocos años, trabajar en El Diario Vasco, el periódico en el que mi Aita me enseñó a leer de pequeño y en el que grandes periodistas como Miguel Larrea, Salva Pérez Puig, Pedro Gabilondo, Sebas Valencia, Alberto Artigas, Mitxel Ezkiaga y el gran Idígoras, por poner unos ejemplos, me enseñaron a escribir. Iba por esos caminuchos de Jaizkibel con The Silver Bullet, La Bala PLateada, que es como los hermanos llamábamos al Ford Fiesta gris de segunda mano que teníamos para nuestras aventuras. Y mientras, sonaba a todo trapo el Jump de Van Halen. Gracias Eddie, por esos buenos ratos. 




Etnosur y el corazón desbocado



La segunda edición del 'festi' más guapo de toda la colección ocurrió el milenio pasado y marcó a la población que lo organiza, Alcala la Real, que abrazó como suyos a los músicos y al público que acudía


La entrada a Alcalá la Real según vienes de Granada es una larga recta en la que dejas a mano derecha el recinto ferial. Caía la tarde de aquel mes de julio de 1998 y la noche prometía un sueño. El sonido de la música se elevaba por los tejados de esta localidad de la Sierra Sur de Jaén, amable y bella. Llena de buena gente. El recinto ferial había mutado farolillos por rastas, sevillanas por música étnica, rock and roll, DJs, electrónica y cualquier cosa que se deje escuchar, bailar, acariciar.

Nunca antes había estado en Alcalá la Real y me pareció un pueblo precioso, con una alameda principal acogedora, unos bares repletos de vecinos que daban cuenta de generosas tapas. Entré en las Catacumbas y me metí entre pecho y espalda un bocata de jamón con tomate y una caña. Este ritual lo he seguido repitiendo cada vez que he podido.

Una vez aparcado el coche y saciado el apetito, llamé por teléfono a mi contacto en Alcalá la Real, a la persona que me había invitado. Salí de las Catacumbas y me acerqué a la cabina de teléfonos que hay y sigue habiendo en el lugar. Metí cinco duros y marque el número. Recordar este ritual de sacar las monedas para llamar por teléfono ha terminado sumergiéndome en un ataque de nostalgia. ¿Sabría mi hijo hoy en día, tiene quince años, llamar por teléfono desde una cabina? Ycosas así.

Mi contacto apareció de inmediato. Nos saludamos. Yo tenía el corazón desbocado. Estaba perdido en un pueblo de la Sierra Sur de Jaén, rodeado de olivos por todas partes, y con un festival diferente que en su segunda edición echaba los dientes y que ha llegado presto para intentar cumplir sus bodas de plata el año que viene, aunque lamentablemente, la presente edición se haya tenido que suspender por la crisis del coronavirus.

–Cuidado chaval, te estás enamorando, me decía esa voz interior que aparece siempre cuando menos te lo esperas.

Romper el hielo

Para romper el hielo, aunque eso que estaba pasando era un volcán, nos fuimos al Casablanca. El 'Casa' es un bar y es una institución cultural y social en Alcalá la Real. Hasta el punto que me invitaron a leer en una boda en la localidad y leí:«Luego por la noche al 'Casa' a escucha canciones que consiguen que te pueda amar». Nos fuimos a otro bar y me acuerdo que se entraba y salía por la ventana. Me gustó el detalle. Por fin, entramos en el recinto donde se celebraba Etnosur. Estaba lleno de gente, lo que es un buen momento para recordar que nació gratis y sigue siendo gratuito. Miro en la hemeroteca y leo que la pasada edición reunió a 40.000 personas, que es dos veces la población habitual de Alcalá la Real. El ambiente era mágico, la noche suave, la música intensa. Ahora que casi han pasado 25 años, se puede decir el viejo adagio de que «sonaba mejor cuando tocaban en garajes pequeños». Cierto. He vuelto a ir años después y ya es demasiado grande, demasiada gente, demasiado todo. Entonces era como más íntimo, que es precisamente lo que buscaba.

Tocaron Enrique Morente, Kin Kribble, Djamboonda, Combo de la Casilla, Amparanoia, Habana Abierta, Lucrecia, Comando Jabalcuz, Toto la Momposina, Nassin al Andaluz, Antrax, Superviventes, DJ Ritu & The Asian Education.Muchos nombres. Muchas músicas. Todos mezclados. Juntos. Revueltos.

Pero solo un nombre sonaba en mi corazón en el Etnosur de 1998. Hasta hoy.


 Lo publiqué en IDEAL este verano

Carta de amor a un bar: El Candela

6 de junio de 2020



Una vez me preguntaron por mi epitafio, a mí que soy un donostiarra del Realejo, y dije: 'Del Alboka al Candela':
Querido Candela. Tampoco te pongas celoso. El Alboka, en la calle Easo de San Sebastián, Easo es el tercer nombre de Donosti, es un bar de piedra donde se va a escuchar música, tomar café y beber cerveza. El Alboka es el bar que elegí. Pero tú, Candela de mis amores, es el bar que me eligió. Creo que me pillé la casa que tengo porque está en la misma calle. Paso a diario cuando salgo de trabajar y paro a saludar. Siempre hay un amigo. Hemos fundado 'La Esquina de la Felicidad' en uno de los veladores. Y,a veces, dejamos a alguien que se sume. En el Candela, con veinte años, me hice mayor tomando 'candelas', ese bocata de fiambre de Casa Diego, tomate y queso con pan de la Conchi, de la calle Molinos. También tomamos guindillas en un montadito que se llama, vaya por Dios, 'Donostiarra'. Lleva las piparras, bonito y anchoas. En la barra del Candela he pasado Tamborradas al teléfono golpeando la barra de madera al compás de los tambores que me llegaban por el móvil. También fundamos Jemi, Sergio y yo un grupo que se llama 'The Killing Korner'. En el Candela está Mikel. El Candela es Cris. Y también llegó Andrés.








Manual de Periodismo para críticas de cine

4 de junio de 2020




Hace 24 años, que se dice pronto, Ana Munain firmó esta crítica de la película Trainspotting. La cinta "narra la punzante historia de un grupo de jóvenes heroinómanos de los suburbios de clase baja de Edimburgo, quienes no tienen aspiración alguna por la vida salvo drogarse o conseguir dinero sucio", cuenta Wikipedia.

Lo que cuenta en la página que he colgado más arriba Ana Munain es una historia diseccionada en partes. Una página entera en la que con un texto largo te cuenta la trama sin spoilers y cuando terminas te vas del tirón a la taquilla a sacar una entrada para ver la peli.

La he releído después de tanto tiempo y me he acordado que hace dos años sacaron la segunda parte, Trainspotting 2




LOS REBELDES Los rebeldes sin causa de los noventa tienen la lección mucho más aprendida queJames Dean. No discuten con sus padres, no acaban en la comisaría por un leve rasguño de arma blanca pandillera, no se sienten incomprendidos y tampoco se la juegan por una noche romántica en el planetario, aunque sea con Natalie Wood. De hecho, el único rasgo en común entre el adolescente preautista de 'Rebelde sin causa' y los depravados heroinómanos de 'Trainspotting' es, en parte, la indumentaria, esa camiseta de algodón bien pegada al cuerpo,un signo de indefensión y de rotundidad al mismo tiempo. Pero los chicos malos de los noventa no tienen mala conciencia ni complejos de culpa, ni la mirada acusadora e inocente de James Dean.

Hay una larga galería cinematográfica de psicópatas adolescentes en ciernes que se miran en el espejo de 'La naranja mecánica', o lo que es lo mismo, la violencia sin escrúpulo, casi como placer. Salvo que al lado de los dandys sádicos de la película de Stanley Kubrick, rodada hace ya veinte años, los colgados de 'Trainspotting' resultan hermanas de la caridad, con la salvedad manifiesta de Begbie, cuya habilidad más notoria es arrojar jarras de cerveza vacías en la cara de cualquier fulano de paso. Por cierto, Begbie es el único del reparto que no se entiende con la 'dama blanca'. Los otros tres, Renton, SickBoy y Spud, son tres tipos mas bien pasivos, escépticos y de vez en cuando un poco 'pringaos'.


Por un quítame allá estas agujas, algunas voces han declarado 'Trainspotting' como una apología de las drogas duras. Más violentos eran 'Los chicos del maíz', una cua- drilla de querubines que asesinaba en la espesura de un maizal norteamericano, por obra y gracia de la febril imaginación de Stephen King, y nadie abrió la boca para
denunciarlo. O la pareja de `Asesinos natos', que anotaba en su libreta de contabilidad personal un par de cadáveres cada cinco minutos de metraje. Por no hablar de otros violentos con acné, los chicos de '1Gds'. La película del norteamericano Larry Clarck mostraba a una banda de mocosos de quince años cuya máxima aspiración vital era desvirgar a muchachas de trece años.


Junto a ellos se encuentra nuestra particular generación de `Historias del Kronen': jóvenes universitarios engolfados con `tripis' y música `grunge', que emplean el ocio del fin de semana en colgarse sobre el vacío desde un puente, puchi cagalera el que no aguante, o en reventar en alcohol a algún colega alérgico.Pero ninguno es comparable al trío nefasto de `La carnaza', última película de Bertrand Tavernier, basada para más espeluzno en un hecho real. Simplemente, la chica se ligaba a un incauto con tendencias menoreras y los dos chicos de este peculiar `menage a troi' del crimen lo mata-ban después de robarle todo lo posible.

MACARRAS NAIF
¿Se acuerda alguien de los chicos de 'Grease'? Tiernos macarras 'naif`, con sus botas puntiagudas y sus coches de pesada carrocería, en comparación con lo psicópatas actuales. Otros pandilleros malvados eran los 'Jets' o los 'Sharks', o lo que es lo mismo, los blancos y los puertoriqueños de 'West Side Story'. A finales de los cincuenta representaban el grado más avanzado de desorden público pero en realidad eran tan inocento- nes que planteaban sus diferencias bailando, unos el rock y otros, la salsa. De la vida de barrio norteamericano también salieron los antihéroes de 'La ley de la calle' y 'Rebel- des', ambas firmadas por Francis Ford Coppola. Las chupas de cuero y las motos adquirieron carácter sacramental, sobre todo cuando quien las llevaba era el actor Mickey Rourke.

De la 'banlieue' parisina llegaban recientemente a las pantallas españolas los tres protagonistas de 'El odio', de Mathieu Kassovitz. La historia se repite: tresjóvenes
de etnias marginadas en un barrio suburbial, diálogos rápidos, violencia constante y la sensación de que no hay salida.Y una última escala: 'Los olvidados', de Buñuel. El maestro aragonés rodó en esta película la vida al filo de un grupo de pandilleros de México. Por cierto, ni siquiera disponían de un camiseta blanca de algodón como rasgo de rebeldía.


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