Hace 24 años, que se dice pronto, Ana Munain firmó esta crítica de la película Trainspotting. La cinta "narra la punzante historia de un grupo de jóvenes heroinómanos de los suburbios de clase baja de Edimburgo, quienes no tienen aspiración alguna por la vida salvo drogarse o conseguir dinero sucio", cuenta Wikipedia.
Lo que cuenta en la página que he colgado más arriba Ana Munain es una historia diseccionada en partes. Una página entera en la que con un texto largo te cuenta la trama sin spoilers y cuando terminas te vas del tirón a la taquilla a sacar una entrada para ver la peli.
La he releído después de tanto tiempo y me he acordado que hace dos años sacaron la segunda parte, Trainspotting 2
LOS REBELDESLos rebeldes sin causa de los noventa tienen la lección mucho más aprendida queJames Dean. No discuten con sus padres, no acaban en la comisaría por un leve rasguño de arma blanca pandillera, no se sienten incomprendidos y tampoco se la juegan por una noche romántica en el planetario, aunque sea con Natalie Wood. De hecho, el único rasgo en común entre el adolescente preautista de 'Rebelde sin causa' y los depravados heroinómanos de 'Trainspotting' es, en parte, la indumentaria, esa camiseta de algodón bien pegada al cuerpo,un signo de indefensión y de rotundidad al mismo tiempo. Pero los chicos malos de los noventa no tienen mala conciencia ni complejos de culpa, ni la mirada acusadora e inocente de James Dean.
Hay una larga galería cinematográfica de psicópatas adolescentes en ciernes que se miran en el espejo de 'La naranja mecánica', o lo que es lo mismo, la violencia sin escrúpulo, casi como placer. Salvo que al lado de los dandys sádicos de la película de
Stanley Kubrick, rodada hace ya
veinte años, los colgados de 'Trainspotting' resultan hermanas de la
caridad, con la salvedad manifiesta
de Begbie, cuya habilidad más notoria es arrojar jarras de cerveza vacías en
la cara de cualquier fulano de paso. Por
cierto, Begbie es el único del reparto
que no se entiende con la 'dama blanca'. Los otros tres, Renton, SickBoy y
Spud, son tres tipos mas bien pasivos,
escépticos y de vez en cuando un poco 'pringaos'.
Por un quítame allá estas agujas, algunas voces han declarado 'Trainspotting' como
una apología de las drogas duras. Más violentos eran 'Los chicos del maíz', una cua-
drilla de querubines que asesinaba en la espesura de un maizal norteamericano, por
obra y gracia de la febril imaginación de
Stephen King, y nadie abrió la boca para denunciarlo. O la pareja de `Asesinos natos',
que anotaba en su libreta de contabilidad
personal un par de cadáveres cada cinco
minutos de metraje. Por no hablar de otros
violentos con acné, los chicos de '1Gds'. La película del norteamericano Larry Clarck mostraba a una banda de mocosos de quince años cuya máxima aspiración vital era desvirgar a muchachas de trece años.
Junto a ellos se encuentra nuestra particular generación de `Historias del Kronen':
jóvenes universitarios engolfados con `tripis'
y música `grunge', que emplean el ocio del
fin de semana en colgarse sobre el vacío
desde un puente, puchi cagalera el que no
aguante, o en reventar en alcohol a algún
colega alérgico.Pero ninguno es comparable al trío nefasto de `La carnaza', última
película de Bertrand Tavernier, basada paramás espeluzno en un hecho real.
Simplemente, la chica se ligaba a un
incauto con tendencias menoreras y
los dos chicos de este peculiar
`menage a troi' del crimen lo mata-ban después de robarle todo lo posible. MACARRAS NAIF
¿Se acuerda alguien de los chicos de 'Grease'? Tiernos macarras 'naif`, con sus botas
puntiagudas y sus coches de pesada carrocería, en comparación con lo psicópatas
actuales. Otros pandilleros malvados eran los'Jets' o los 'Sharks', o lo que es lo mismo, los blancos y los puertoriqueños de 'West Side Story'. A finales de los cincuenta representaban el grado más avanzado de desorden
público pero en realidad eran tan inocento-
nes que planteaban sus diferencias bailando, unos el rock y otros, la salsa. De la vida
de barrio norteamericano también salieron
los antihéroes de 'La ley de la calle' y 'Rebel-
des', ambas firmadas por Francis Ford Coppola. Las chupas de cuero y las motos adquirieron carácter sacramental, sobre todo
cuando quien las llevaba era el actor Mickey
Rourke. De la 'banlieue' parisina llegaban
recientemente a las pantallas españolas los
tres protagonistas de 'El odio', de Mathieu
Kassovitz. La historia se repite: tresjóvenes
de etnias marginadas en un barrio suburbial,
diálogos rápidos, violencia constante y la
sensación de que no hay salida.Y una última escala: 'Los olvidados', de Buñuel. El
maestro aragonés rodó en esta película la vida al filo de un grupo de pandilleros de
México. Por cierto, ni siquiera disponían de
un camiseta blanca de algodón como rasgo
de rebeldía.
¡Animaos a votar y pasad la propuesta a todos vuestros amigos, contactos, fans, followers, seguidores, vecinos, familia, compañeros de trabajo, colegas de barra de bar y compis de peña deportiva!
Adoro el cine. Adoro el periodismo. Adoro Primera Plana. Y adoro Ciudadano Kane. Recojo aquí tres escenas gigantes de estas dos expresiones artísticas, la de contar historias que son películas y la de contar historias que son noticias. O casi.
La primera de ellas, Primera Plana, en tono de comedia potente e inteligente, nos hace reír pero es el mejor manual posible sobre Periodismo. Es la visión del Periodismo acerado que pone toda la carne en el asador y lo hace con viandas de primera calidad y en el primer plato.
El título es: ¿Quién demonios leerá el segundo párrafo?
Luego está Ciudadano Kane, con la enorme visión de Orson Welles. Este diálogo sienta las bases de otro Periodismo, que se estila mucho, quizá demasiado, a este lado del siglo XXI en las Españas del 20N. El "yo pondré la guerra" suena demasiado bien para un Periodismo que huele demasiado mal.
Y un tercero. El periodista sin principios perfecto para quedarse sin anuncios en un periquete . Si no habeis visto 'Ace in the Hole' (El Gran Carnaval) con un Kirk Douglas portentoso, ya estási tardando.
Si os parais a pensar, sereis más que capaces de adivinar en quién estaba pensando para representar hoy cada uno de los papeles protagonistas.
Bueno.Ya estamos en verano pleno y ya han llegado los becarios, los de prácticas, a las redacciones.
Una vez me dijo uno que fue un gran periodista, y que ya no lo es, que lo peor de los becarios es que "cada año vienen con la misma edad y tú tienes un año más". Pues eso.Prefiero pensar que quizá aprendan algo y quizá recuerden con agrado su paso por este periódico. Yo recuerdo hasta con honor mi etapa de prácticas en dos grandes diarios, El Diario Vasco y El Correo de Bilbao.
Total, que con tanto móvil, IPad, Twitter, blogs y prisas, seguro que aprenden mucho y ponen en práctica los conocimientos adquiridos en la Universidad.Pero, ayayayayayaa, hay cosas que no se enseñan en la Uni y cosas que ya NO se aprenderán en las Redacciones.De ahí este post.Escuchen cómo suena una Redacción.
El tableteo de las máquinas de escribir. Fíjense en Kirk Douglas en el minuto 1.55. Fíjense cómo se enciende un cigarrillo. Y respirar el humo, oír el tac-tac-tac de las máuinas, el timbre del carro de las Underwood retornando al punto de partida del folio.Es todo lo que yo os puedo enseñar. Compartir lo que me enseñaron y mantener vivas las grandes virtudes de este oficio, que hizo grande el Periodismo.Anda que no tenéis trabajo por delante.Ánimo
El otro día fotografié sus tarros de salsas, cuyos beneficios dedica por entero desde hace más de veinte años a proyectos de caridad relacionados con niños, para postear algo interesante.
Hoy se nos ha muerto.
Lo tuvo todo: amor y felicidad, talento, grandes películas.
Un maestro en vivir la vida, dotando de un nuevo contenido a la expresión.
PD. Es tristemente dulce entrar en la página web de su Fundación, constituida en homenaje permanente al bueno de Paul.
ACTUALIZACIÓN: A través de Twitter, de compays como @Alibimor y @Casal, me voy enterando que algunos no conocían el tema de las salsas de Paul Newman y otros lo consideran algo realmente importante. Así que si alguien quiere comprarlas, puedo recomendarles el lugar donde están tomadas las fotografías, que, por cierto también merece un post: Don Serapio, en San Sebastián; la mejor tienda de alimentación de Europa.
Un día escribí: "Cuando estoy feliz compro cómics y me los leo. Cuando estoy triste compro cómics y me los leo. Cuando estoy descansado compro cómics y me los leo. Cuando estoy agotado compro cómics y me los leo. Ahora que me voy haciendo mayor compro cómics y me los leo. Todo empezó gracias a mi madre. Nuestro vecino del sexto era Luis Gasca y fundó la editorial Burulan. El Príncipe Valiente, El Hombre Enmascarado, Rip Kyrby, Drago, Flash Gordon se colaron en la biblioteca de mi habitación de la mano de mi madre. Y ahí siguen. Luego, en la desaparecida Librería Ibérica de la calle Garibay de San Sebastián, descubrí un tebeo de la Editorial Vértice. Eran los números 10 y 11 de la Patrulla X. Luego la Librería Ereña, en la plaza del Buen Pastor... donde los vendían a 15 pesetas. y luego la Librería Xiomara, donde me convertí en un adicto a los sueños editoriales de Toutain. Y La coleccion entera de Totem, 1984, Comix Internacional, Creepy o la de El Víbora... me hice un poco mayor y de la mano otra vez del Berenguer seguí con El Víbora y el Makoki; mi guía espiritual en COU (ahora mi mujer dice que es Homer Simpson). Y así hasta hoy".
Bueno, pues este texto es parte de un meme que a través de sus hijos llegó hasta Luis Gasca. Rápidamente, llamó a mi madre para invitarnos a los dos a conocer su último proyecto, el Centro de Investigación del Cómic Luis Gasca de San Sebastián.
Dicho y hecho.
Aproveché mis vacaciones de julio y ahí me presenté, armado hasta los dientes de cacharrería electrónica presto a grabar el acontecimiento.
¿En qué consiste?
Luis Gasca acumula ya setentaypico tacos.
En Barcelona, donde ha residido hasta ahora, acumuló sienes y sienes de tebeos, papeles y docs sobre su pasión: el cine, el cómic, la ciencia ficción.
Los guardaba en un pisito de cuatrocientos metros cuadrados y en una nave-almacén alquilada.
La fundación Paul Getty puso la oreja y certificó que con tamaño material ocho investigadores podían trabajar a la vez.
Al final, sabiamente con vuelta al ruedo y olé, la Diputación de Guipúzcoa ha sido quien logra que todo venga a Donostia-San Sebastián.
La mudanza de Barcelona a Donosti se hace en trece camiones-trailers repletos de tebeos. El doble de lo que mis queridos Stones necesitan para uno de sus megaconciertos.
Ahí viajan, por ejemplo, 8.500 muñecos de Mickey Mouse, la primera, mejor y más completa colección de la materia de todo el mundo, que supera por ejemplo a la de George Lucas y Steven Spielberg quienes, envidiosillos ellos, siempre le dicen a Luis Gasca que "tiene más".
Es solo un detalle trivial, pero significativo del valor de estos fondos documentales.
¿Cómo funciona?
El local es céntrico, en la peatonal calle Reyes Católicos de Donostia-San Sebastián y está perfectamente equipado con las últimas tecnologías.
Y combina éstas con tremebundos muros de piedra lo que le confiere un aspecto encantador. Nótese que he dicho en-can-ta-dor, mágico.
El garito de Luis Gasca está además entre otros dos centros de cultura, esta vez gastronómica, donostiarra: los bares El Vallés y El Rincón, lo que además de ser una casualidad es muy de agradecer, porque la investigación y la lectura puede combinarse con este otro gran valor donostiarra.
Así que el Centro Luis Gasca pondrá también una terraza en la calle peatonal para que el repetable pueda leer las novedades del mes y ver pelis en una pantalla gigante de plasma.
También, en una parte del Centro Luis Gasca, junto a la entrada, se podra disfrutar con la exposición del mes, dedicada a un autor o a un personaje.
Por último, los investigadores contarán con una espectacular sala de trabajo rodeados de probablemente la mayor colección de muñequitos de merchandising -y perdón por el palabro- de la historia, en un espacio diáfano, atractivo que invita a soñar.
--------------------- Al terminar la visita, le pedía Luis Gasca que me dedicara el libro que me abrió la puerta a esta galaxia de sueños y cultura, como no se ve en el vídeo, transcribo lo que me ha escrito: "Para Javier Fernández Barrera uno de mis primeros (y escasos) fans".
Y como Luis Gasca dice que con sus setentaypico años se encuentra fenomenal, que este Centro de Investigación del Cómic es la guinda del pastel de su vida, y que se lo está pasando mejor que nunca, pues anuncia que no piensa morirse nunca.
Así que como yo soy así, le recuerdo lo que cuenta el genial Groucho Marx en su autobiografía titulada "Groucho y yo", cuando en la última línea del último capitulo escribe que una mujer le dice al toparse con él en Central Park y reconocerle: "Señor Groucho, no se muera nunca usted".
Pues eso.
Y como Luis Gasca sabe muy bien inglés, yo como un buen DJ le dedico esta canción:
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A partir de octubre, si no hay retrasos, lo encontraréis en la calle Reyes Católicos, tras la Catedral del Buen Pastor.
"En youtube se encuentra casi de todo. El otro día descubrí una saga bastante interesante. Se trata de películas resumidas en 5 segundos (realmente son entre 10 y 15 segundos). Algunas son magníficas porque, con solo una o dos escenas son capaces de contarte (y a veces destriparte) la película entera. Pongo aquí unas cuantas de las que he visto yo… pero aviso que son cientos…".
"Cool hand Luke" es el título original del peliculón de Paul Newman "La leyenda del indomable".
Sí, la de los huevos duros.
Aquí tenéis la, probablemente, mejor escena de la película.
Casualidades de la vida, la acabo de ver en versión original y he pegao un respingo, que es el que me lleva a escribir este post.
Porque el monólogo sirve para el comienzo de esta pieza magistral.
Lo que aprende uno.
PD. La frase, por cierto, es la siguiente: "What we've got here is failure to communicate." Algo así como: "Lo que aquí tenemos es un fallo en la comunicación".
Dos replicantes hacen su aparición estelar en el Festival de Venecia.
A mí me parece muy bien.
Yo también estuve en Venecia y la ciudad es serenísimanente bella.
Respecto a Blade Runner, ya vale.
Ni tanta edición ni tanta re-edición.
Yo me quedo con aquella tarde de 1984 en los Golem de Pamplona, saliendo de la sala impactado.
Yo me quedo con aquella noche en San Sebastián, en 1987, cuando la volví a ver otra vez, recién llegado de Londres, donde también me quedé nuevamente impactado.
A este paso, voy a currarme yo mi The Last Cut: La Refinitiva.
Y solo han invitado a Christopher Lee. Lo que es más que suficiente.
Estepona, en la Costa del Sol, verá entre el 3 y el 8 de septiembre por sus calles a este mítico actor británico, que muy aristocrático él, le da igual interpretar al conde Drácula o al Conde Dokuu.
Un actor de miedo, y lo decimos porque es muy bueno, aunque también da miedo.
Da miedo en blanco y negro y da miedo a todo color.
Aterroriza con los viejos mitos de nuestra infancia como Drácula o Fu Manchú.