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Fallece el heredero del Periodismo Gonzo:
Un minuto de silencio por el periodista David Carr

13 de febrero de 2015



Ha fallecido David Carr, el columnista de medios del NYTimes, el protagonista del documental ‘Page One’, la persona que sobrevivió a su adicción a las drogas y la contó porque no se fiaba de sus recuerdos, el periodista que explicaba Internet y sacaba a los gurús de pacotilla de sus casillas. El tipo que firmaba sus correos electrónicos con una frase de Hunter S. Thompson, el padre del Periodismo Gonzo, del que tenía todas las pintas de sentirse heredero o, al menos, deudor.

El NYTimes le despide con frases como la que sigue: "He was the finest media reporter of his generation, a remarkable and funny man who was one of the leaders of our newsroom. He was our biggest champion, and his unending passion for journalism and for truth will be missed".

Lo que en versión libre significa: "Fue el más inteligente reportero sobre medios de comunicación de su generación, una destacada y divertida persona que era uno de los líderes de nuestra redacción. Fue nuestro gran campeón, y echaremos de menos su pasión sin fin por el periodismo y la verdad".

* En portada ahorita del NYTimes

* Critic and Champion of Media (Lee el artículo en este link)

NYT lo describe como "un escéptico astuto y bien informado que se escabulló del demonio de la adicción a las drogas para transformarse en un improbable columnista de medios en The New York Times cuyo nombre era una marca" .

Se refiere a su columna Media Equation, en la que escribía sobre los medios de comunicación y su intersección con los negocios, la cultura y el gobierno, y a la lucha que atravesó contra su adicción a la cocaína, una experiencia que relató en su libro The Night of the Gun. (Vía La Nación)


*  El periodista que se investigó a sí mismo (Lee el artículo en este link)
Carr se convirtió en una figura pública gracias a Page One, un documental de 2011 sobre The New York Times. El documental explicaba la crisis de la prensa en papel y la compleja transición al mundo digital, y lo hacía a través de los periodistas que cubrían los medios de comunicación en el Times.
Cultivaba ante la cámara la imagen de reportero curtido y malhablado, una especie de tío crápula de los veinteañeros y treintañeros que despuntaban en la Dama Gris. Quedaba claro que Carr, formado en la prensa local de su ciudad, Minneapolis, y de Washington D.C., era más que un periodista especializado en los medios. Hablar de los medios era para él una forma de hablar del mundo, de la vida.
 

David Carr es el periodista que respondió a mi correo electrónico en el que le cursaba una invitación a Granada para hablar de Periodismo en las Jornadas Blogs y Medios una idea de José A. Pérez, aká @mimesacojea

Como se ve en el correo electrónico que adjunto, David Carr firmaba sus correos con una frase de Hunter S. Thompson, uno de los periodistas más bravos, el periodista Gonzo: "Call on God, but row away from the rocks. -- Hunter S. Thompson

 



Sebas Valencia: El último día de un periodista en su Redacción

16 de enero de 2015





¡¡¡EROR DE SISTEMA!!!!
Pocas veces he escuchado tantos tacos, exabruptos, bufidos, insultos, juramentos y blasfemias en mi vida. Todas juntas y a la vez. ¡Buah! Menuda movida. Aquello acababa de estallar y tan solo una persona sonreía.

¿Que qué pasaba?
Que el sistema ITEK de edición de periódicos había fallado. Y en aquella sucesión de pantallas verdes solo se leía ERROR DE SISTEMA. Todo el trabajo del día a la basura so pena que hubieras guardado, y eso, santigüándote. 

Además, las prisas, las bullas, el estrés, la ansiedad por cerrar la edición del día (Y que los periódicos salían mejor antes con las máquinas de escribir que ahora con los ordenadores. Y que de esto de la tecnología no nos fiamos un pelo, porque nos quita tiempo para ponar los titulares y los enfoques, y porque...).

Corría el verano de 1989 y la Redacción de El Diario Vasco se cruzaba de brazos ante el fallo general del sistema. No había más remedio a menos que alguien lo arreglara.

Al fondo, en una esquina frente a la entrada a la Redacción en el primer piso, justo donde estaba bien delimitado sin tinta ni puertas el final del dominio de los periodistas y el comienzo del Taller, antiguos linotipistas reconvertidos a marchas forzadas a la pretecnología de la autoedición, con amplias mesas de dibujante en plano inclinado donde se montaban a mano las páginas del diario, un tipo sonreía y yo le miraba.

El tipo que sonreía fumaba el enésimo pitillo del día. Lo cogía de una forma particular, entre los dedos centrales y con el puño semicerrado y vuelto hacia arriba. 

Se levantó de su mesa y recorrió la Redacción gritando a pulmón: CONTROL+CAMBIA+T+Q+EDITAR

¿Qué ha dicho? 

Que pulses la tecla de CONTROL y la de CAMBIA a la vez, que te saldrá una línea de comando y le pegas a la T y a la Q todo de seguido y entonces le pegas otra vez a la tecla de editar y el ordenador se pone otra vez en plan DOWNLOAD LOADING.

A toda pastilla, todos y cada uno de los periodistas de la Redacción empezaban a teclear la extraña combinación y, cojones, ¡funcionaba!

Como si tal cosa, apurando su cigarrito, se volvía a su mesa, se sentaba, y seguía currando para que saliera El Diario Vasco. A mí me dio la impresión de que se las sabía casi todas. Y fue así.

Hoy es el último día de trabajo de un periodista en su Redacción de El Diario Vasco. Y muchos, muchos, muchos periodistas estamos orgullosos de haberle conocido y de haber aprendido el oficio con él en el gran periódico que es El Diario Vasco. Y lo que nos queda.

Ahora, mientras escribo, Sebas Valencia estará por última vez en su mesa, trabajando. Y sonriendo.



CRÉDITOS
Las fotos son de Lobo Altuna, gracias a la gestión de @eljukebox
Gracias







Cuando muere un periodista, la noticia la ponemos al final del artículo

18 de julio de 2013



Dicen los manuales de Periodismo que lo importante en una noticia debe decirse, locutarse, mostrarse, redactarse al principio, porque como se nos recuerda en la mítica película Primera Plana, "nadie llega al segundo párrafo", siquiera a la segunda línea, nadie lee ya periódicos, dicen, se mueren.

Pero como los periodistas somos como somos, cuando se muere uno de los nuestros, lo importante, lo que es noticia, lo que nos gusta, lo que tiene valor para nosotros, lo que sabemos que echaremos de menos, lo ponemos justo al revés. Al final del todo. Para que si te lo lees y llegas al final, sepas que sí, que ahí están las palabras secretas que solo nosotros comprendemos y que por eso eres uno de los nuestros.

En la muerte del periodista Alejandro Fernández Pombo, la costumbre secreta de honrar al amigo y leal compañero que se va, se ha cumplido a rajatabla.

-Titula Infolibre:Ha muerto Alejandro Fernández Pombo, maestro en el periodismo y en la vida’, y termina la crónica: "A Alejandro, ese maestro de periodistas, solo se le puede definir con las palabras de ese Antonio Machado que él tanto amó: Era un hombre, en el buen sentido de la palabra, bueno. ".

-Titula El País:Alejandro Fernández Pombo, más que un periodista’, y termina el obituario: "En cualquier caso era el mejor de todos nosotros. De nosotros, los periodistas, ciudadanos de una república difícil y propicia a toda alevosía".

-Titula El Mundo, en su edición impresa: ‘Un periodista con oficio’, y escribe, al final, Pedro G. Cuartango, un epitafio memorable, con dos sustantivos y sendos adjetivos: "Era un hombre honesto y un periodista con oficio".

Nada puede definir mejor una vida dedicada al Periodismo. Honestidad. Oficio. 

Paco Rengel: Una institución del Periodismo

16 de febrero de 2013

Los periodistas cuidamos de los nuestros. Manuel Pedreira, compañero en el diario Ideal, retrata con pluma sincera y recta las virtudes clásicas del buen periodista en la persona de Paco Rengel, maestro, amigo y querido



Un sabio con gafas 

MANUEL PEDREIRA ROMERO


Alguna ventaja habrá de tener que esto lo lee cada vez menos gente y si hablamos de este rincón semanal, apenas cuatro gatos de la familia y las amigas de mi madre. Por eso, a nadie le va a molestar que hoy les hable de Paco Rengel, un tipo de Málaga al que he visto cuatro veces en toda mi vida, suficientes para calar al personaje y para que el personaje me haya calado. Hondo. 

Paco ronda ya la cincuentena aunque sospecho que aparenta la misma edad desde hace un par de décadas. Buen mozo, desgarbado, con gafas, papada generosa y corpachón inquieto. Hace años que no lo veo pero lo recuerdo un verano, vestido con la camisa por fuera del pantalón, al estilo guayabero pero sin serlo, y con una mochilita cruzada sobre el pecho por donde asoman papeles. 

Paco tiene pinta de reportero, de periodista. No lo puede ocultar. A Paco le das un papel y un bolígrafo y te escribe una historia en el filo de un peine. Huele las noticias como otros huelen los sobres llenos de billetes o los chuletones de buey poco hechos. Le gusta el baloncesto, contar chistes y los toros. 

Dice que es amigo de José Tomás y le tomé por un fantasma hasta que un día le sonó el teléfono y me enseñó la pantallita con el nombre del monstruo de Galapagar. El caso es que unos pocos días le han bastado y sobrado para que a uno no se le borre de la mente su gracia, su acento malagueño rajao y esa mirada tan rebosante de nobleza que parece querer abrazarte con los ojos. 

Con Paco y un puñado de compañeros compartí una experiencia inolvidable va ya para ocho años. Los Juegos del Mediterráneo de Almería, en 2005, aquel evento con el que la ciudad quiso engancharse a un tren que no sabía adónde llevaba porque la cuestión era subirse, aunque enseguida descarrilara en El Toyo y sus fiascos aledaños. IDEAL se tomó aquello como unos Juegos Olímpicos y montó una mini redacción en la que media docena larga de periodistas sudó 32 páginas diarias durante dos semanas.

Allí conocí a Paco, entonces jefe de Deportes del Sur malagueño. Dos horas después de presentármelo, ya me había contado tres chistes, cuatro historietas sobre el Unicaja de baloncesto y cinco sobre el equipo español de natación, el deporte del que me había tocado escribir esos días. Rengel es uno de esos tipos al que el adjetivo especial le queda muy pequeño. Tampoco es peculiar, ni distinto, ni formidable. Le colocas todos esos trajes y salen pedazos de Paco por todas partes. 

En Málaga es una institución, el puto amo del baloncesto, un sabio con gafas. No se me olvidan aquellas noches almerienses en las que chapábamos la redacción a las tantas y, convertidos en un comando de hambrientos, nos lanzábamos a buscar un plato de comida en cualquier antro. Ahí es donde Paco desplegaba todas sus artes zalameras y no había puerta que se le cerrara. Alguna noche cayó un bocata de choped, de acuerdo, pero con Paco al lado sabía a jamón. Llevo tiempo sin verlo y espero con impaciencia el reencuentro. Tengo las risas garantizadas. 

De mayor quiero ser como él. Qué más da que el viernes pasado lo incineraran.




El precio de ser periodista: Toma hostia por ser de la SER

2 de enero de 2012


Hoy se ha celebrado la Toma de Granada, una festividad polémica que reúne a partidarios y detractores. He estado como casi todos los años porque suele haber tensión, hay muchísima Policía para evitar incidentes pero siempre puede ocurrir uno.


Este año, cuando todo ha terminado, el compañero de Radio Granada de la Cadena SER, Carlos Ramiro, se dirigía a la radio. Salía de la plaza del Carmen (Ayuntamiento) y cruzaba la calle Reyes Católicos (la emisora está un poco más adelante, cruzando la plaza Bib Rambla, la Catedral y el Mercado de San Agustín, un paseo de lo más agradable).


Y entonces le han soltado una hostia. Hay que conocer a Carlos Ramiro, un tipo más grande que yo con el que hemos medido fuerzas en el futbito durante años. Un tipo secante y duro, que no se va a asustar por una hostia dada a traición, de forma cobarde, por la espalda. 


La hostia a Carlos no le ha hecho daño. Para nada. La hostia le ha hecho mucho daño a todos los periodistas, al Periodismo. Se empieza porque cualquiera que lleve una chapita, desde serenos a agentes, desde seguratas a inspectores, se crean con la autoridad suficiente para impedirnos nuestro trabajo, que protege la Constitución y el Derecho a la Información del ciudadano al que servimos; y se acaba con un cerebro rapado soltándole una hostia a uno de la SER (o de Ideal, de EFE o de Canal Sur, qué más da) que viene de currar un festivo.


La hostia a Carlos le ha hecho mucho daño al Periodismo. Y a tipos como Carlos (y como yo), simplemente, les ha puesto tristes.


A ver si entre todos empezamos a reivindicar nuestra profesión.


#Vivaelperiodismo


MÁS INFORMACIÓN
La noticia de la agresión, en la web de Radio Granada de Cadena SER.

Bebe: Buen rollito, periodistas y preguntas

6 de diciembre de 2011

Uno que es fan de los Stones y de Mr. K. Richards en particular está acostumbrado a las 'boutades' de los artistas.


Pero como uno también es periodista también está acostumbrado a las gilipolleces de los artistas y de los artistas de los políticos. 


Gracias a dios uno también es persona y se sorprende cuando un genio destila sentido del humor. 


Como cuando Mr. K. Richards, hace ya veinte años, llegó dos horas tarde a una rueda de prensa y, azorado, aseguró que se había retrasado porque no encontraba la motosierra para cortar un árbol caído que le cortaba el paso a su coche cuando venía de la campiña inglesa a Londres a cumplir con la Prensa, cuando todo el mundo sabe que Mr. K. Richards no sabe ni por asomo manejar una motosierra. Luego, vendría lo del cocotero.


Y el otro día, graciosilla, apareció Bebe, que dijo: "Ahora, los señores periodistas, con todos mis respetos, nos van a hacer alguna puta pregunta".


Es que no hay comparación, ni cocoteros ni motosierras. Menuda petarda.



Consejos y herramientas útiles para periodistas perezosos: Burning Man

20 de octubre de 2011



"A los organizadores del Burning Man les gusta decir que lo suyo no es exactamente un festival. Prefieren llamarlo «comunidad experimental», aunque eso quizá no aclare mucho las cosas. El evento en cuestión tiene tan pocos paralelismos con nuestra experiencia cotidiana que sus responsables acaban definiéndolo en negativo: lo que reúne esta semana a 50.000 personas en pleno desierto de Black Rock, en Nevada, no es ciertamente un festival de música, pero tampoco se trata de una ceremonia pagana, ni de un cónclave hippie, ni de una aparatosa recreación de los ambientes de 'Mad Max'... 

De hecho, están tan hartos de que los malinterpreten que han creado un manejable «generador de frases», capaz de equipar al periodista perezoso con 160.000 «descripciones coloristas» del evento, todas ellas inexactas, como 'orgía apocalíptica seudotribal', 'ciberrevolución criptoanarquista' o 'pesadilla neosatánica inducida por las drogas'". 

El texto anterior es el comienzo de un magnífico reportaje firmado por Carlos Benito y que se titula ‘Una semana en otro planeta’. Se refiere a Burning Man, un acontecimiento anual extravagante. tanto que cada vez que se adjetiva, define, mide o calibra, no se acierta. Nunca. Por eso, la propia organización de Burning Man tiene publicados una selección que llama ‘Mitos de los Medios’ en los que desdice a los periodistas y busca explicar lo que NO es Burning Man.



Uno, que es un sortudo y un tipo afortunado, conoció hace dos años en Bilbao, en el marco de Nonick Conference a la dircom de Burning Man, Andie Grace. Comí con ella, bailamos y echamos toneladas de risas. Fue divertido intercambiar conocimientos y explicarnos recíprocamente la complejidad de Burning Man y la de Euskal Herria. Más o menos lo logramos.

Burning Man, al final, no es más que una experiencia. Y a cada uno, la suya. Pero como los responsables de Burning Man leen, escuchan y comprueban las creativas tonterías que todos nos inventamos, han decidido alumbrar The Burning Man Phrase Generator. 

Es una auténtica genialidad que podría aplicarse a múltiples contenidos recurrentes, manidos y gastados, como por ejemplo el último gol de Messi, ya sabes: "Brillante, violento y explosivo". O "Increíble, impactante y espectacular". O mejor: "Mágico, increíble y alucinante". O ya puestos, por saltar del fútbol a la política: La Conferencia de San Sebastián es "Inadecuada, poco respetuosa y un engañabobos" o al contrario "adecuada, esperanzadora y cargada de futuro".

Lo mejor es que The Burning Man Phrase Generator consigue siempre frases ... a ver qué me sale... inexactas, coloristas, rotundas y sobre todo, muy divertidas.

Os dejo con el quizá mejor invento para periodistas perezosos (Lo tienes en este link justo al final del todo).



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