Razones para contratar a un periodista
El ejemplo de Jean Roy, de Paris-Match

13 de abril de 2010

Ahora que estamos en crisis y muchos andan llorando por los rincones y otros hablando de la necesidad de crear valor añadido para diferenciarse en una economía de la atención y en un universo saturado informativamente, no puede venir mal recordar alguna que otra razón para contratar a un periodista. Más allá de los EREs, la crisis o la caída de los beneficios, los periodistas siempre inventamos un nuevo camino.

Traigo el ejemplo, inigualable, de Jean Roy, de Paris-Match, gracias a mi amigo Enrique Meneses, compañero de experimentos en 1001 Medios. El texto que sigue está entresacado de una página de las memorias de Enrique Meneses: ‘Hasta aquí hemos llegado’.

Gracias a la portentosa herramienta de la Hemeroteca digital de ABC, he encontrado, incluso, la fotografía de Jean Roy en la que se informa sobre su fallecimiento: ‘Muerto en el cumplimiento de su deber informativo’.

He encontrado también una versión en inglés que proporciona más detalles: ‘Balzac 00-24 is not ansewring anymore’ Balzac 0024 era la matricula del jeep en el que murió junto a David ‘Chim’ Seymour y a la vez era el telefono de Paris-Match. Está escrito por Enrique Meneses, eso sí, jr (es que su padre se llamaba igual). Y se encuentra alojado en la propia web de David Seymour.

David ‘Chim’ Seymour fue un fotógrafo excepcional. Fundador de la mítica (aquí sí cabe este desafortunadamente manido adjetivo) Agencia Magnum, es autor de retratos excepcionales y ya afortunadamente clásicos.

Ahora, vayamos a ver qué currículo aportó el bueno de Jean Roy para que el redactor jefe de Paris-Match no dudara un solo instante en contratarlo, como bien recuerda en sus memorias Enrique Meneses.

Mientras tomábamos el clásico ‘chai’, con el coronel, sus ayudantes habían indagado sobre nosotros. El Cairo dijo que no teníamos permiso alguno para estar en aquella zona. Pero antes de que Rudgis fuese informado, hubo un tiroteo del otro lado de la pista, entre el canal de agua dulce y el de Suez, a la altura donde encontramos el cráter. Salimos con el coronel para averiguar lo sucedido pero solo unos días después sumiso lo que había pasado.

Jean Roy, periodista de Paris-Match, ex-paracaidista en Dien-Bien-Phu (Indochina, hoy Vietnam), vestido con su viejo uniforme, había reparadp un jeep egipcio al que puso una nueva matrícula, Balzac 0024, el teléfono de la revista. David Seymour, uno de los fundadores de Magnum, judío que había sobrevivido a la tragedia de la guerra mundial en su Polonia natal, decidió acompañarle en una correría sin sentido, propia del carácter de Jean Roy pero ajena al de ‘Chim’ Seymour.

Quiso Roy alcanzar las líneas egipcias. No se sabe bien por qué pero se saltó velozmente el alto que le dieron los soldados árabes. Luego, viendo la imposibilidad de cruzar el mismo cráter que nos detuvo a nosotros, intentó volver a desafiar la suerte regresando hacia El Cap a cien por hora. Esta vez, los egipcios le esperaban. Dispararon y David murió en el acto mientras Jean Roy saltó del vehículo, que acabó en el canal de agua dulce.

Tenía un par de balazos en un brazo. Mientras parlamentaba, su brazo herido en alto, fue descendiendo por el dolor. Los egipcios creyeron que quería alcanzar la pistola que llevaba al cinto y dispararon cuando explicaba que era ‘journaliste’.

Allí murió el hombre que ingresara en Paris-Match diciendo al redactor jefe Roger Thérond: "¿Que por qué me considero imprescindible en esta revista?… Porque hago lo que no hacen los demás". Se levantó del asiento, se dirigió a la ventana, la abrió y saltó a la calle desde el tercer piso. Cuando Thérond fue a mirar la acera y ver el cadáver se encontró a Jean Roy de pie, con los abrazos abiertos en cruz, mirando hacia la ventana del despacho: "¿Lo has visto?".

(*) En el relato en inglés ‘Balzac 00-24 is not ansewring anymore’, Enrique Meneses deja escrito que:" At the autopsy, according to people who were witnesses, it was found that David Seymour had been struck with 23 bullets (balas) and Jean Roy 97"

4 comentarios:

Ferminius dijo...

Eso es entregarse a la profesión... no lo han beatificado aún??? :)

Un abrazo

Javier F. Barrera dijo...

Nop!
Pero vamos, que si os gustan estas historias de periodistas, tengo un puñao por ahí :-) ¿Las voy publicando?

FRANESCO dijo...

¿97 balas, 95 más que las que llevaba en el brazo antes de su detención?

Julio Hernández dijo...

Adelante, adelantes, publica

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