La noche del periodista con ilusión

6 de enero de 2013



Ahí estaba yo, en medio de Puerta Real, Granada, con Jose Rodríguez Baena, mi cámara favorito, en mitad de la Cabalgata de los Reyes Magos, destripando los secretos de cada cortejo, preguntando a los participantes, hablando con los niños y con los padres. 

Este año 2013, de malos presagios y peores augurios, los Reyes Magos nos han traído a los de nuestra calaña una buena dosis de munición ilusionante para despertarnos cada día y salir a trabajar con una sonrisa y con ganas de cumplir con nuestro deber de informar. 

El resultado, del que estoy particularmente satisfecho, es la portada de la edición impresa y de la edición web, donde, por supuesto, destaca el trabajo gráfico de Ramón L. Pérez, González Molero y Alfredo Aguilar, que algún día serán los Reyes Magos de la Cabalgata y tendremos fotos por primera vez completamente distintas y originales, con un punto de vista realmente mágico. Ahí queda la idea y espero que ahora el Ayuntamiento de Granada la proponga y ejecute. 



Tras la portada escribí una doble página y para la Home publicamos de apertura el vídeo de José García Baena con un pequeño texto y un titular que destacara, o al menos es lo que intentamos: ‘Cabalgating & Carameling’. Ahí estuvo atenta la editora web, Noelia Sanjuán.

Una vez más, aprovechamos en la Redacción acontecimientos previstos, como por ejemplo la Cabalgata, para trabajar una doble apertura papel+web en la que la conjunción de formatos -texto, titulares, diseño, fotografías, vídeo...-, permite la apuesta informativa donde todo sale reforzado y se evita el canibalismo informativo entre las piezas. Y por supuesto, redes sociales a tope.

Fue la noche del periodista con ilusión, la que nos mantiene a mí y a muchos compañeros en esta vieja trinchera del Periodismo como si fuera el primer día. Este post está dedicado. Y él, y ellos, ya saben quiénes son. Y gracias. Ya me decís qué os parece.







Seis artículos sobre el discurso del Rey en Nochebuena

26 de diciembre de 2012

Seis artículos para interpretar y contextualizar el discurso de Nochebuena del Rey

-El Rey virtual, por Antoni Gutiérrez-Rubí, en El País:
"Creo que la complejidad política, que roza la parálisis o el bloqueo, de nuestra realidad obliga a aceptar que España, en su conjunto (y con ella, la Corona y todo nuestro sistema y arquitectura institucional) necesita un “reset” inaplazable".

-La trampa de la política grande, por Juan Luis Sánchez, en eldiario.es:
"
Según la Casa Real, la marea verde, la marea blanca, los sindicatos, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, los nodos que surgen tras el 15M, el periodismo crítico, los libros, los blogs, las huelgas de funcionarios, las Iniciativas Legislativas Populares, las acampadas frente a los bancos, las pancartas sobre fachadas, las manifestaciones, las redes... Todo eso no es política, no reclaman "política grande", no es la reactivación de la exigencia ciudadana en un momento de urgencia. No es la construcción intelectual de un cambio. Es solo "desapego", es solo "pesimismo", es cortoplacista. Es emocional y, por tanto, inútil para el juego de "la política grande".

-Alta política, por Ignacio Camacho en ABC: 
 "Para la política weberiana que reivindicó el Rey en su alocución de Nochebuena, esa alta política responsable, honesta y generosa que sea en sí misma el antídoto de la desafección ciudadana, se necesita algo que el monarca no podía echar de menos en voz alta aunque resulta bien probable que lo haga en su fuero íntimo: políticos de calidad como los que alumbraron el pacto constitucional que figuraba aludido entre las líneas del discurso (...) El mismo Rey es, en tanto político, el último superviviente de una generación extinguida".

-Una lectura de labios, por Alberto Moyano en El Diario Vasco:
"En cuanto a su llamamiento a la unidad, tuvo efectos fulminantes en PP y PSOE, que aplaudieron a rabiar el discurso, especialmente, en el tramo en el que hacía referencia al descrédito de los partidos".

-Un rey del método, por David Torres en Público:
"El rey ya no distingue la realidad de la realeza y se pasa el día borboneando por ahí, dando la mano y acudiendo al quirófano, como esos jubilados que colapsan las salas de espera de los ambulatorios.


-Y por su interés, reproducimos el artículo de opinión de Teodoro León Gross en los diarios regionales de Vocento.



Necesita prestigio, pero eso no llega con discursos de Nochebuena, un género sobrevalorado en los medios

El Rey ha perdido magnetismo. Tiene muy agotada la química escénica, ese feeling invisible que conecta con el público. Como el cantante acostumbrado a vender discos de platino cuyo último álbum, de repente, se acumula en los almacenes del fracaso; o ese actor taquillero de pronto convertido en un juguete roto del olvido; o incluso el político de antiguas mayorías absolutas ahora perdedor. El magnetismo se pierde. Y el Rey, que tenía aura, ahora apenas parece un cónsul europeo, quizá de Liechtenstein, aficionado a las cacerías en África. Su discurso de Navidad resultaba, como diría Sartre, una ‘pasión inútil’. Ya fuese traducido a todas las lenguas, subtitulado en euskera o en bable, pasado por YouTube o con el tam-tam de las tribus ibéricas, el discurso no daba. Sin magnetismo es imposible. Y en la sociedad del espectáculo perder el magnetismo probablemente sea peor que perder la razón.

De hecho el discurso tenía buenas hechuras, y hasta una puesta en escena refrescada sin el espeso convencionalismo del butacón, para compensar la imagen decadente de la corona en traumatología. Pero cuando no hay feeling, no hay. A menudo no se sabe por qué ocurre eso, en qué momento, y cómo. En el caso del Rey, sin embargo, sí se sabe. Más que su prima Windsor hace veinte años, lo suyo sí que es un ‘annus horribilis’ con los paseíllos de Urdangarin, la cacería de Bostwana, la amante prusiana, las amistades pérsicas... eso lo ha dejado más renqueante que la cadera de titanio. Quizá todavía puede acertar a un elefante con su Holland&Holland de cartuchazos 577 Express Nitro, pero a su discurso no le bastaba con la puntería. No con la credibilidad en mínimos.

Resulta ridículo evocar a Alfonso XIII en el caldero social de 1931, o a Carlos IV o Isabel II cruzando los Pirineos... pero el Rey ahora sabe que está en el trono por pragmatismo. Mejor con él que sin él; solo eso. Es un símbolo activo de cohesión, aunque Mas lo tape; pero ha perdido el magnetismo carismático. Su discurso estaba diseñado para elevarse sobre la denostada clase política, pero no se puede hablar de Política con mayúscula con una credibilidad minúscula. 

De hecho no pudo hablar de ‘desahucios’ o de ‘paro’ porque le habrían llovido sarcasmos en las redes sociales recordándole sus cacerías con millonarios del golfo Pérsico que cualquier día le regalan un Ferrari. Tampoco habló esta vez del príncipe o la familia real; pero eso, más que un ‘dejarme solo’ taurino, sonaba a ‘La Corona soy Yo’. Trata de rehacerse, y ser el que era. Sin duda necesita prestigio, pero eso no llega con discursos de Nochebuena, un género sobrevalorado por los medios. Nunca te encuentras a nadie en la calle hablando del discurso del Rey. Antes se habla de Raphael.

CRÉDITOS DE LA ILUSTRACIÓN, MAGNETO COPIA AL REY


Historias de la Lotería y de los periodistas que las contaron

22 de diciembre de 2012



Granada. 1997. A tres años del cambio de siglo, del Efecto 2000.

El año que Granada fue de lo más internacional, ya que el día que fui a pagar el IBI al Ayuntamiento me encontré a las Spice Girls cantando aquella suerte de Aserejé en el mismísimo balcón de la Plaza del Carmen, como si fuera un día de la Toma pero en piscodélico, como si esto fuera un Swingin London.

También vino en 1997 el entonces presidente de Estados Unidos Bill Clinton a ver "la puesta de Sol más bella del mundo", pero como Jose Guerrero nos contó que un periodista italiano encargado de cubrir la Casa Blanca para su periódico le dijo: "Venimos de Nápoles y acaba de decir lo mismo".

Tanta visita ilustre vino acompañada del Gordo de Navidad. Fue un 43.728 y se marcó 34.800 millones de pesetas (dónde habré metido aquella calculadora que convertía las pelas en luris... grrr...) y para variar me pilló currando.

La historia es la siguiente.

Estaba el consejero delegado brindando con toda la plantilla con la copa de cava y rodeados de canapés por todas partes cuando el Gordo se cantó y a continuación se escuchó la palabra mágica: "Granada". Pepe Moreno Dávila, un tipo que aprecio de corazón, casi se cae de la bobina de papel desde la que dirigía el brindis y mi viejo compañero de trinchera Miguel Allende, un burgalés de Melgar de Fernamental, me miró y quiero recordar que me soltó: "Barrera: De Local estamos tú y yo". 

Debe ser como cuando se abre el portón de la barcaza y tú eres un infante de Marina y te desembarcan en Juno o en Sword en la Operación Overlord y te empiezan a caer la balacera por todas partes.

Cierto es que el periódico mostró reflejo, cintura y músculo y el dispositivo se organizó en un periquete. Ya sabes, todos los putos teléfonos sonando a la vez. Y no hablo de móviles, que por aquella época eran todavía una artículo de lujo. 

El caso es que nos pusimos manos a la obra y nos pegamos una mano de trabajar colosal, de la que solo recuerdo el principio y el final. El principio es el que os acabo de contar: Todo empezó con una copa de cava en la mano. El final lo protagoniza José Licerán, corresponsal del periódico en una localidad granadina que se llama Armilla, actualmente cosida a la ciudad de Granada dado el crecimiento del Área Metropolitana.

El bueno de José Licerán, que era un maestro, de cuando los periódicos tenían a los maestros contratados a pieza como corresponsales, apareció con su andar pausado. El tipo, buenazo y hosco a la vez, era grande como una montaña grande y yo me lo imaginaba con esa voz gutural, esa pose elefantiástica y ese acento granadino de los adentros enseñando diversas materias a los alumnos. 

Ya era mayor y a pique del jubile y siempre me escribía sus notas impecables, sin una sola falta, con una redacción anticuada pero pulcra, con la noticia en su sitio, los comentarios hilados a continuación y citando las fuentes de forma inmaculada.

Las cantidades, exactas, nada de redondeos. Los testimonios, sujetos con la vieja fórmula del sujeto+verbo++complemento. Sin adjetivos, sin alharacas. Con su firma y su data. Su titular y su subtítulo y escritas, por supuestísimo, a máquina. Una olivetti de las de toda la vida de Dios. 

Siempre tenían la misma extensión, un folio A4 por una cara. 

Entró el bueno de José Licerán con su andar pausado y se encaminó hacia mi escritorio. Sin inmutarse, me dejó con un ligero movimiento de su muñeca una docena de estas notas informativas junto al teclado de mi ordenador y me dijo, suavecito:
-Barrera, ahí llevas una docena de noticias. Si quieres las publicas. Tengo dos décimos del Gordo (y me los sacó y me los puso delante de los morros), así que me jubilo y que os den por culo.

Literal.

Se dio la vuelta y no lo volví a ver en toda mi vida.

Le publiqué todas las notas informativas.

Y ahora, que han pasado tantos años, me doy cuenta que el tipo quería mandar a tomar por culo a alguien y tan solo me encontró a mí, un chaval de apenas 30 años que había empezado la jornada brindando con una copa de cava en la mano y que, como hoy, no le tocó el Gordo de Navidad pero que es muy feliz en su periódico.

Feliz Navidad
Javier

MÁS INFORMACIÓN
El vídeo es del sorteo de 2008, y la rotativa está en marcha para la edición vespertina Se ve a Rocío Mendoza, Verónica Carmona, Félix Rivadulla y Carlos Valdemoros. También aparece JJ.


36 años, que tenemos que hablar de tantas cosas

18 de diciembre de 2012



Rafa cumple hoy 36. Es un tipo que se gasta todo lo que tiene en mujeres. Si cualquiera lee esta frase y no entiende el contexto, su mente descerebrada le llevará a pensar cualquier cosa. Por si acaso, él, Rafa, se lo gasta en sus mujeres, en Rocío, Virginia y Estrella. Su mujer y sus dos hijas.

La tercera, Estrella, es algo así  de pequeño y es mi ahijada. No hace sino brillar y brillar. Y siempre que pienso en esta pequeñita, que es algo así como todos los días unas cien veces, solo pienso en volver a verla, jugar con ella y cantarle esta canción, mítica, que era la primera de la banda sonora de mi primer verano como periodista en Granada con un contrato firmado bajo el brazo, el de 1991. 

La canción es 'Brillar y Brillar' y la canta Loquillo y Los Trogloditas. Por si no lo sabiais, la escribieron para celebrar el día en que apareciera Estrella, mi ahijada, la hija de Rafa y Rocío, en este mundo, para hacerlo más luminoso, claro y entretenido. 

Escucharla y dejaros llevar al cielo.



Rafa es un tipo sorprendente, que convierte Alcalá Real en su Nueva York particular, con más actividad cultural, política, humana y de la de cranear que cualquier otro sitio que yo conozca. Con sede en el café Casablanca, Rafa escribe que te mueres de bien por trazo, gancho, nervio y golpe. 

Sabiduría se llama. Y estilazo.También escucha música y oscila entre los ochenta y los noventa con sinigual tumbao, como con el que traza curvas con sus motos.

Sorprendente porque solo a él se le ocurre resumir su vida como la de "uno que tiene hijas cada 18 años". Grande entre los grandes, mi amigo del alma, supongo que tendremos que ir al Kalúa a justar cuentas cualquier día de estos y, como os leí en vuestra boda, ahí arriba en La Mota: 

"Un día cualquiera no sabes qué hora es, 
te acuestas a mi lado sin saber por qué. 
Las calles mojadas te han visto crecer 
y con tu corazón estás llorando otra vez. 
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer 
jugando con las flores en mi jardín. 
Demasiado tarde para comprender, 
chica, vete a tu casa, no podemos jugar. 

La luz de la mañana entra en la habitación, 
tus cabellos dorados parecen el sol. 
Luego por la noche al 'Casa' a escuchar 
canciones que consiguen que te pueda amar".




Ahí te espero, amigo mío, que me debes una por lo de las 36 castañas que te caen hoy. Lo celebraremos, como siempre, filosofando la vida, haciendo planes a ninguna parte, llenando una vez más, gritando como locos las canciones que bendice con su voz y su ironía el Sherpa de Barón Rojo y retándonos a adivinar canciones heavymetaleras.

Y en el camino, como es tu cumpleaños, recupero una fotografía del siglo pasado, cuando Etnosur, tú y yo éramos más jóvenes. Y sobre todo Virginia.

Zorionak nere mutil haundia, compañero del alma, compañero, que tenemos que hablar de tantas cosas.


Juan Larzabal, nuestro abuelo

11 de diciembre de 2012

Juan Larzabal 

Juan Larzabal es mi abuelo paterno. Falleció cuando yo estaba en 2º de BUP, al principio de los años ochenta. 

Me encantaba mi abuelo. Era alto, elegante y se presentaba en el toldo en la playa de la Concha de traje y corbata. De tez blanca, eso del agua no le gustaba, así que nosotros salimos a su mujer, mi abuela Pepa, que murió hace dos años y a ella sí, le encantaba nadar. 

A mi abuelo Juan Larzabal lo que le gustaba era el fútbol y el mus. Le pegaba de maravilla y con estilo, era centrocampista y cerebro de equipo. Igual que al mus. Yo jugué alguna vez con él de pareja y le pegaba de maravilla a los órdagos. 

Cuando enfermó, le dio un derrame y le ingresaron en el hospital, mi padre, que era médico, llegó a casa desasosegado. Recuerdo que cenó intranquilo y, sobre las once de la noche le dijo a mi madre que se subía con el abuelo, que no le había visto nada bien y que no estaba tranquilo. 

Di un paso al frente y me subí al hospital con mi aitá. Recuerdo la autoridad que tenía mi padre, no la que se impone, sino la que muestra la gente con respeto, la que cedes a una persona voluntariamente. Cuando mi aitá entraba en cualquier hospital de Guipúzcoa poco menos que se le cuadraban. Era un señor médico y mejor persona, claro. 

Tengo fresca en mi memoria la imagen de mi abuelo Juan Larzabal durmiendo en la habitación. Extinguiéndose. Le besé y a la mañana siguente moriría, durmiendo, en paz y feliz. 

Hoy, hace media hora, me ha lamado mi madre y me ha dicho que vea la página 21 de El Diario Vasco y, en efecto, ahí está, joven de perfil (primero por la izquierda) jugando al mus. 

Me he emocionado. Me dice mi madre que la foto es de la década de los 50, que está muy joven, con el pelo oscuro y que en 1963, cuando mi madre se casó con mi padre, mi abuelo ya tenía canas. (Yo aparecería en mayo de 1965).

Y, en efecto, es el gremio de panaderos, donde trabajó unos años el abuelo Juan porque después de la guerra no había café. Luego llegaría Casa Paulista y el Negrito de la calle Garibay, que hoy tienen mis primos Larzabal, los hijos de mi padrino Pit Larzabal, en la esquina de la plaza de Guipúzcoa. 

Pero esa, esa es otra historia :-)

PD. Mi abuelo me dejó su biblioteca, que me traje aquí, a Granada. Eso es una herencia, abuelo. Asko maite zaitut.

Un caso práctico: Herramientas para monitorizar Social Media

9 de diciembre de 2012

Hemos conocido a Ángeles Chavero Valencia. Trabaja todos los días con SEO y Analítica Web en el Consorcio Fernando de los Ríos y por eso le hemos pedido que resuma cómo monitoriza las Redes Sociales y que recomiende una serie de herramientas para medir influencia, repercusión y reputación Social Media. Puedes seguirla en Twitter. Su usuario es @Malale. Este post se publica también en 1001 Medios.

One World - One Web


1.-Herramientas de monitorización/escucha activa
1.1.-Monitorización de Redes Sociales y escucha activa

1.1.1.- Herramientas que conozco y uso
A.-Facebook: Facebook Insight
B.-Youtube: Youtube Analytics
C.-Twitter:
C.1.-Twitalyzer (aunque hace poco tiempo ha cambiado y para que te de más información hay
que pasar por caja): 
C.2.-Tweetreach 
C.3.-Crowdbooster 
C.4.-Tweestats 
C.5.-Retweet.co.uk 
C.6.-Dnoise (Para monitorizar hastags) 
C.7.-Triangulate.Comparativa de diferentes perfiles 
C.8.-SocialBro. Gestión de la comunidad en Twitter y hastags
C.9.-Radian6: De pago. Para monitorizar cualquier medio social, no solo las redes. 
C.10.-Hootsuite. Para gestión de los diferentes perfiles sociales
C.11.-Tweetdeck. Para gestión de los diferentes perfiles sociales

1.1.2.- Herramienta que conozco porque las he trasteado y las tengo fichadas pero que no utilizo habitualmente
A.-BottlenoseGestión de diferentes perfiles sociales enriquecida con alguna información más (hasta donde la conozco, me gusta. Está en beta).
B.-Mention. La conozco poco, tengo que configurarla mejor para que no meta ruido en los
resultados de menciones.
C.-Twtrland: Análisis de perfil en Twitter
D.-Y de pago: CosmosSmmartPirendo (para Twitter)

1.2.- Monitorización y análisis de rendimiento de una web/blog
1.2.1.-Google Analytics (también para ver rendimiento de mi actividad en redes sobre la web/blog)
1.2.2.-Google Insight
1.2.3.-Alexa
1.2.4.-Google Keyword tool (Posicionamiento)
1.2.5.-Semrush (Posicionamiento)

2)¿Cuál recomendarías?
-Facebook insight
-Youtube analytics
-Hootsuite
-SocialBro
-Crowdbooster
-Retweet.co.uk
-Tweetreach

CRÉDITOS
-La autora de esta entrada es Ángeles Chavero Valencia.
-La ilustración es CC y es de este proyecto 'One world one web'. También está disponible en Flickr 



Twitter para periodistas: Casos prácticos

8 de diciembre de 2012


Visto en el blog de Xavi Gasso. Gracias!

Los Correctores: Istorias de las Herratas o Historia de las erratas

26 de noviembre de 2012


A finales del mes de junio de finales de la década de los ochenta empezaba mi vida en una Redacción. Pronto cumplirán 25 años de aquella mañana que el sol salía en Donosti y olía húmedo por la mañana, como es costumbre por aquellas tierras. Ese olor junto con la sangre que me hervía se mezclaba con el olor a tinta y líquidos fijadores que se desprendían de la rotativa, que haría pocas horas que habría terminado con su ronrroneo mecánico de imprimir El Diario Vasco.

Me identifiqué como becario en prácticas en su primer día y entré. Ya no saldría jamás de una Redacción. Nos recibió Mario García y las presentaciones las hizo Salva Pérez Puig, entonces redactor jefe. Luego sería nombrado director tras su paso por El Diario Montañés. Murió con las botas puestas, y eso hay que decirlo siempre.

Luego, los becarios nos fuimos desparramando por la Redacción, buscando nuestro lugar en este hábitat que te devora pero que al mismo tiempo es capaz de darte la vida. Yo, como siempre, me perdí. Buscaba la rotativa y me guiaba su olor, tan característico. Tenía claro clarísimo cristalino que el primer día que firmara una noticia me quedaría toda la madrugada hasta pillar el ejemplar y ver mi nombre en mayúsculas firmando mi primera crónica.

Y allí, en un limbo entre la Redacción y el Taller (los jóvenes no lo lo sabéis, pero antes existía en los diarios el Taller, los que montaban el diario antes de que aparecieran los Macs y compañía, y eran más que la Redacción entera junta y siempre te ganaban al furbito y al mus, lo que es peor) me encontré una especie de mesas con un tipo que leía y no levantaba la cabeza. Tenía diccionarios, muchos, y muy usados. Era un corrector. Y la siguiente parte de la historia, la cuenta mi amigo José Antonio Guerrero en un reportaje maravilloso que a continuación os linko. Prepararos para disfrutar

Helarte de la errata
Hoy se celebra el Día del Corrector, un colectivo profesional imprescindible para que los textos de libros, periódicos, anuncios, prospectos médicos… salgan sin errores

"Una letra mal colocada puede hacer muy doloroso el placer de la lectura. Como la que atormentó a aquel obispo que se tenía que ir de Pitillas (un pueblo navarro) y acabó a las puertas del infierno por una saltarina «u» que apareció allí donde menos se la esperaba. O como aquella que abochornó a un famoso crítico literario, que quiso dedicar su último libro a una altiva condesa «cuyo exquisito gusto conocemos bien todos sus amigos» antes de que una traviesa b se metiera entre pecho y pecho. Las erratas en los periódicos (obra, ya se sabe, de los duendes de las rotativas), en los libros y hasta en los discursos de los políticos son tan viejas como la misma imprenta. Flaubert decía que las erratas eran los piojos de las palabras, Luis Cernuda las llamó la caries de los renglones. Pero a veces los piojos se convierten en garrapatas y las caries pueden acabar con las más sólidas de las dentaduras literarias. Que se lo digan, si no, a Blasco Ibáñez cuando en su novela «Arroz y tartana» deslizó sin querer una errante o que hizo que aquella mañana, Doña Manuela se levantara con el «coño» fruncido, dejando a sus lectores con el suyo bien arrugado". (Sigue leyendo)

CRÉDITOS

Imagen captada por Torres Molina: Los correctores de IDEAL vigilan que no se 'cuele' ninguna errata en el periódico del día. (1971)

Hunter S. Thompson dejó escrito: "Desahucio es la palabra más sucia del diccionario, después de hambre"

11 de noviembre de 2012

Deshaucio


El viernes una mujer se suicidó en Barakaldo ante el drama de sufrir un deshaucio. 

En Granada, un hombre también se quitó la vida hace dos semanas escasas. 

Por favor, que alguien solucione esto ya y qu no tengamos que volver a escribir la frase que publicó José R. Villalba: "Un hombre se quita la vida momentos antes de que el banco le quite su casa".



Recortes. El alma del hombre

10 de noviembre de 2012

He vuelto a publicar, después del verano, mi columna quincenal en el periódico Ideal. Espero que os guste.

Columna de Opinión en Cableados
Recortes (el alma del hombre)

Toda la mañana lloviendo. He sacado dinero y he ido donde Pepe Villena a pagarle las plazas de garaje que le tengo alquiladas. Le he dicho a Pepe Villena, que está muy estropeadico con sus ochentaytantos años, que me tiene guardada una botella de champán para mí, que le he dicho que iré con mi hijo Andrés a recogerla, que gracias, que así le ve que ya está hecho un muchachillo, que muy bien pero que vayamos, que no me olvide, que le dará chocolates o golosinas, que Andrés le dará un abrazo de los suyos...

Digo que le he dicho a Pepe Villena que dejo mi plaza de garaje, una de las dos, que la cosa está regular y que tengo que recortar. Como todos. Que si el Plan B. Que si ‘modo panic on’. Que no se preocupe, que tengo la moto y que con ella me muevo bien por la ciudad. Me ha preguntado si vendo el coche. Le he dicho que no, que se queda en el polígono donde está el IDEAL, preparado para los viajes y mis andanzas. Me ha dicho que al menos nos quedamos con una de las dos plazas . Y que eso es importante. Le he dicho que sí. Que lo es, que vivir en el Realejo sin cochera es complicado. Cuando me he ido me ha estrechado con fuerza su mano débil. Me ha dicho que me aprecia muchísimo. Le he dicho que lo sé, que es mutuo y que es de siempre. 

Me he marchado completamente enternecido. Por el respeto, por el aprecio y también porque, quince años después, dejo una plaza de garaje y lo que significa: que las cosas están mal. Me he visto por el agujerito de la memoria a mí mismo en 1998, con unos treinta años, dicharachero y divertido, con enormes ganas de vivir... Y he sonreído, nostálgico, buscándolo. Buscándome por las esquinas de esta vieja judería. 

He llegado a casa y me he sentado a trabajar. A la hora ha sonado el móvil. Era Pepe Villena. Me ha dicho que lleve esta misma noche el coche a mi plaza del garaje, que me convida hasta enero. «Que no quiero que pases frío con la moto», me ha dicho. 

Recortes. El alma del hombre. Las personas. Hay una salida y está clara.

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