Twitter no te hará periodista

23 de enero de 2013

Me han invitado a participar esta tarde en Málaga en un ciclo sobre Twitter y Periodismo. Aunque la ponencia es de Gumersindo Lafuente y tras ella conversaremos, he pensado tras casi siete años de tuiteo para qué sirve y para qué no sirve Twitter si eres un periodista, en mi caso, que trabaja en un diario regional, como es Ideal de Granada. También estarán en la mesa Teodoro León Gross, Ignacio Escolar y Carmela Ríos.



-Los que me conocen ya saben que pocas cosas me gustan más que un bar o una redacción llena de humo que hacer una lista como las de Nick Hornby en la novela Alta Fidelidad. Así que como esto de la #Twittermica es muy importante, me he currado DOS listas.
-La primera se titula ‘Twitter no sirve para...’
-La segunda se titula ‘Twtter sirve para...’
-Se basan en mi experiencia tuitera como periodista desde el año 2007, hace ya siete años mal contados, que empecé en esto de los trinos
-Para los que quieran seguirme, tengo un usuario que es @juanlarzabal El nombre de mi abuelo pero también mi segundo nombre y mi segundo apellido, que viene de los primeros tiempos de la red en la que siempre te logueabas con un nick, que tiene unos 7.000 seguidores.
-Y el otro usuario es @1001medios, que es el de un grupo de personas que investigamos sobre el futuro del Periodismo, que tiene unos 15.000.

Twitter no sirve para...

1.-Encontrar trabajo
Estoy viendo la cara de un buen redactor jefe o de una subdirectora cuando un tipo le diga algo parecido a "y tengo 2.124 seguidores en Twitter"...

2.-Para ser periodista
El oficio es una vocación y también es un compromiso. Esto del pajarito es una herramienta más, importante y viral, social y molona, pero no es más herramienta que el propio teléfono desde el que tuiteas

3.-Para que escribas mejor
De hecho, y teniendo en cuenta que un periodista hoy en día tiene que saber klingom, urdu y html, el lenguaje en Twitter nos hace tender a pensar poco y escribir rápido

4.-Para sacar mejores fotos
Más bien al contrario

5.-Para sacar mejores vídeos
Si acaso, si son la bomba, para que sean virales. Pero la calidad periodística en estos momentos está por venir en Twitter

6.-Para que aprendas a titular
No hay más que darse una vueltica por algún timeline para ver que lo gracioso se confunde con correcto, lo espúreo con lo real

7.-Tampoco sirve para ligar
Lo siento. Tampoco funciona

8.-Y tampoco te atienden antes en los bares
Aunque te hayas descargado alguna app premium

9.-Para que seas trekkie, frikie o geek
Eso se lleva en la sangre no en el móvil

10.-Para hacer Periodismo
Así de claro.

Twitter sirve para

1.-Para distribuir Periodismo
La distribución social, compartir, prescribir son los nuevos adjetivos del oficio que permiten Twitter y las Redes Sociales

2.-Para mejorar tu trabajo
Si incluyes un link a la web de tu medio logras tráfico, si contestas a los tuits haces comunidad, si tuiteas sobre por ejemplo tu ciudad o sobre tu equipo de fútbol la gente te seguirá

3.-Para ser mejor periodista
El halago debilita, la crítica fortalece y en Twitter te dan a saco. Es muchas veces una buena dosis de humildad

4.-Como sistema de alerta temprana
Twitter es fantástico para la Última Hora

5.-Para monitorizar
Tanto conversaciones como tendencias. Se convierten tras contrastar en fuentes de información de primera mano y muy accesibles

6.-Para crear (y también resolver) crisis de comunicación
Los Trending Topics son deseables pero también pueden actuar en nuestra contra. Hay que estar preparados no solo ya para responder sino para rectificar y disculparse. Es una cuasiciencia ya

7.-Para explorar la narración en presente
Dedicado a tres generaciones de periodistas del papel en activo que fueron educados para escribir en la primera frase de sus noticias, siempre, la palabra ayer

8.-Para meter la pata
Y por tanto, para rectificar, que es de sabios y nos hace mejores

9.-Para que te vean
Es quizá el gran valor de Twitter, la visibilidad que te otorga profesionalmente a ti y a tu trabajo

10.-Para Internet en Tiempo Real
Sobre todas las cosas, las noticias, la vida lo que sucede lo hace en la calle y en las redes sociales. Como periodistas tenemos que seguir saliendo a la calle a buscar la noticia y a las personas pero hay que asumir que también sucede todo esto en las Redes Sociales. Es lo que se denomina Internet en Tiempo Real y es lo que ha conseguido, en parte, una herramienta como Twitter, subir un nuevo escalón en la evolución del Periodismo

CRÉDITOS
La fotografía es de Victoriano Izquierdo con Juan Pablo Seijo en EBE11

On the road (Donostistorias)

20 de enero de 2013

Suena el teléfono. Reconozco la voz a la primera. Es el jefe de Redacción de El Diario Vasco, mi compañero de promoción del Periodismo en la UPV/EHU, Antxon Blanco. Me pide una rtículo sobre la Tamborrada. Me emociono y le respondo: "Será un honor". Este año me pierdo el Día de San Sebastián, pero esta columna me sirve de metadona rataplanera. Gracias a DV. 



On the road (Donostistorias)


“Recuerdo que un amigo mío me contó una vez que ligó el Día de San Sebastián”. “Pues mi primera farra, el primer día que los aitas me dejaron salir, fue en segundo de BUP por la Víspera de San Sebastián”. “No pasará un día sin que me acuerde de Donosti el día 20”. Así se escriben nuestras Donostistorias y así las recordamos los que ya no vivimos en San Sebastián.

Pocas cosas hay más bonitas en esta vida que vivir fuera y volver a Donosti la Víspera de San Sebastián. En mi caso, así ha sido prácticamente desde siempre. Desde que en 1984 dejé la ciudad de mis amores para ir a la Universidad en Navarra primero y a Bilbao después y, tras graduarme en la UPV/EHU, recalar en Granada. Hasta hoy. Txikita cosa.

En el camino, son casi treinta años de aventuras y anécdotas por hacer lo imposible para recorrer el cerca de millar de kilómetros que separan Granada de San Sebastián, Elvira de Easo.

Son historias de abrazos, lágrimas, largas llamadas telefónicas entre tambores, la radio a medianoche, internet como salvación, huidas a medianoche, escuchar la Izada en Despeñaperros y llegar a Loviejo para desayunar a primera hora el mismo 20, parar en un hotelako en Madrid para tomar fuerzas y quedarse dormido y maldecir al despertar por tener que darte la vuelta hacia el Sur.

Estar en la Redacción en Ideal de Granada escribiendo sobre un triste crimen. Buscar ese bar del barrio del Realejo de Granada, la antigua judería, que se llama Candela y atiende un antiguotarra surfero llamado Mikel, y desgranar los mejores amoríos surgidos al calor de la Consti.

El recuerdo de Martín, aquel gigantón que conducía ‘La Zanahoria’, el autobús gigante que nos llevaba a los del baby boom a Marianistas y que se encargaba de organizar la Tamborrada de los de Aldapeta, ahora Summa. El Alboka en los ochenta, justo al comienzo de esa misma cuesta, como primer refugio rock and roll con unos botellines de cerveza El León. La noche que me dio un beso Jayone y el día que bailé maravillosamente con Babro.

El ADN con la letra d de donostiarra que se transmite Tamborrada a Tamborrada y un “Donosti bat da zeruan” que mi Andrés canta a las mil maravillas con un ligero acentro granaíno y que con ocho años ya tiene un par de Donostistorias que contar.
Por ejemplo, esta misma mañana, que me ha dicho:
-“¿Qué pasaría si aparece un tsunami?”
-Pues que los que estén al lado dirán “maremoto, maremoto”, Y nosotros diremos “Txanpa... Txanpaaaa”....

Lo que me dejó Enrique Meneses

8 de enero de 2013



Se han escrito cientos de palabras maravillosas sobre Enrique Meneses, que acaba de fallecer. Tuve la suerte y el honor de conocerle y compartimos muchos proyectos junto a los 1001 Medios. Todos bonitos. 

Me pidieron mis amigos que escribiera para recordarle, y así lo he hecho, para honrar su memoria:
-Por qué te queremos tanto, Meneses, en El Huffington Post

Aunque recomiendo los artículos de Gervasio Sánchez y Ramón Lobo.
-Enrique Meneses ha muerto, en el blog de Gervasio
-Enrique Meneses ya es un río, en Jot Down, por Ramón Lobo

Hoy he pensado que Enrique Meneses nos dejó mil riquezas. Y de todas ellas, si tuviera que elegir una, me quedo con la que refleja la fotografía. Es de septiembre del año pasado. Hace tan solo tres meses. En ella Enrique y Andrés compadrean. 

Andrés le preguntaba por las Pirámides o por la Estatua de la Libertad, y Enrique le explicaba mil historias que Andrés no se cansaba de escuchar, fascinado.

La sonrisa de Andrés es lo mejor que me dejó Enrique Meneses. 

Y forma parte ya de los habitantes de mi biblioteca.

Gracias, compañero del alma, compañero.

La noche del periodista con ilusión

6 de enero de 2013



Ahí estaba yo, en medio de Puerta Real, Granada, con Jose Rodríguez Baena, mi cámara favorito, en mitad de la Cabalgata de los Reyes Magos, destripando los secretos de cada cortejo, preguntando a los participantes, hablando con los niños y con los padres. 

Este año 2013, de malos presagios y peores augurios, los Reyes Magos nos han traído a los de nuestra calaña una buena dosis de munición ilusionante para despertarnos cada día y salir a trabajar con una sonrisa y con ganas de cumplir con nuestro deber de informar. 

El resultado, del que estoy particularmente satisfecho, es la portada de la edición impresa y de la edición web, donde, por supuesto, destaca el trabajo gráfico de Ramón L. Pérez, González Molero y Alfredo Aguilar, que algún día serán los Reyes Magos de la Cabalgata y tendremos fotos por primera vez completamente distintas y originales, con un punto de vista realmente mágico. Ahí queda la idea y espero que ahora el Ayuntamiento de Granada la proponga y ejecute. 



Tras la portada escribí una doble página y para la Home publicamos de apertura el vídeo de José García Baena con un pequeño texto y un titular que destacara, o al menos es lo que intentamos: ‘Cabalgating & Carameling’. Ahí estuvo atenta la editora web, Noelia Sanjuán.

Una vez más, aprovechamos en la Redacción acontecimientos previstos, como por ejemplo la Cabalgata, para trabajar una doble apertura papel+web en la que la conjunción de formatos -texto, titulares, diseño, fotografías, vídeo...-, permite la apuesta informativa donde todo sale reforzado y se evita el canibalismo informativo entre las piezas. Y por supuesto, redes sociales a tope.

Fue la noche del periodista con ilusión, la que nos mantiene a mí y a muchos compañeros en esta vieja trinchera del Periodismo como si fuera el primer día. Este post está dedicado. Y él, y ellos, ya saben quiénes son. Y gracias. Ya me decís qué os parece.







Seis artículos sobre el discurso del Rey en Nochebuena

26 de diciembre de 2012

Seis artículos para interpretar y contextualizar el discurso de Nochebuena del Rey

-El Rey virtual, por Antoni Gutiérrez-Rubí, en El País:
"Creo que la complejidad política, que roza la parálisis o el bloqueo, de nuestra realidad obliga a aceptar que España, en su conjunto (y con ella, la Corona y todo nuestro sistema y arquitectura institucional) necesita un “reset” inaplazable".

-La trampa de la política grande, por Juan Luis Sánchez, en eldiario.es:
"
Según la Casa Real, la marea verde, la marea blanca, los sindicatos, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, los nodos que surgen tras el 15M, el periodismo crítico, los libros, los blogs, las huelgas de funcionarios, las Iniciativas Legislativas Populares, las acampadas frente a los bancos, las pancartas sobre fachadas, las manifestaciones, las redes... Todo eso no es política, no reclaman "política grande", no es la reactivación de la exigencia ciudadana en un momento de urgencia. No es la construcción intelectual de un cambio. Es solo "desapego", es solo "pesimismo", es cortoplacista. Es emocional y, por tanto, inútil para el juego de "la política grande".

-Alta política, por Ignacio Camacho en ABC: 
 "Para la política weberiana que reivindicó el Rey en su alocución de Nochebuena, esa alta política responsable, honesta y generosa que sea en sí misma el antídoto de la desafección ciudadana, se necesita algo que el monarca no podía echar de menos en voz alta aunque resulta bien probable que lo haga en su fuero íntimo: políticos de calidad como los que alumbraron el pacto constitucional que figuraba aludido entre las líneas del discurso (...) El mismo Rey es, en tanto político, el último superviviente de una generación extinguida".

-Una lectura de labios, por Alberto Moyano en El Diario Vasco:
"En cuanto a su llamamiento a la unidad, tuvo efectos fulminantes en PP y PSOE, que aplaudieron a rabiar el discurso, especialmente, en el tramo en el que hacía referencia al descrédito de los partidos".

-Un rey del método, por David Torres en Público:
"El rey ya no distingue la realidad de la realeza y se pasa el día borboneando por ahí, dando la mano y acudiendo al quirófano, como esos jubilados que colapsan las salas de espera de los ambulatorios.


-Y por su interés, reproducimos el artículo de opinión de Teodoro León Gross en los diarios regionales de Vocento.



Necesita prestigio, pero eso no llega con discursos de Nochebuena, un género sobrevalorado en los medios

El Rey ha perdido magnetismo. Tiene muy agotada la química escénica, ese feeling invisible que conecta con el público. Como el cantante acostumbrado a vender discos de platino cuyo último álbum, de repente, se acumula en los almacenes del fracaso; o ese actor taquillero de pronto convertido en un juguete roto del olvido; o incluso el político de antiguas mayorías absolutas ahora perdedor. El magnetismo se pierde. Y el Rey, que tenía aura, ahora apenas parece un cónsul europeo, quizá de Liechtenstein, aficionado a las cacerías en África. Su discurso de Navidad resultaba, como diría Sartre, una ‘pasión inútil’. Ya fuese traducido a todas las lenguas, subtitulado en euskera o en bable, pasado por YouTube o con el tam-tam de las tribus ibéricas, el discurso no daba. Sin magnetismo es imposible. Y en la sociedad del espectáculo perder el magnetismo probablemente sea peor que perder la razón.

De hecho el discurso tenía buenas hechuras, y hasta una puesta en escena refrescada sin el espeso convencionalismo del butacón, para compensar la imagen decadente de la corona en traumatología. Pero cuando no hay feeling, no hay. A menudo no se sabe por qué ocurre eso, en qué momento, y cómo. En el caso del Rey, sin embargo, sí se sabe. Más que su prima Windsor hace veinte años, lo suyo sí que es un ‘annus horribilis’ con los paseíllos de Urdangarin, la cacería de Bostwana, la amante prusiana, las amistades pérsicas... eso lo ha dejado más renqueante que la cadera de titanio. Quizá todavía puede acertar a un elefante con su Holland&Holland de cartuchazos 577 Express Nitro, pero a su discurso no le bastaba con la puntería. No con la credibilidad en mínimos.

Resulta ridículo evocar a Alfonso XIII en el caldero social de 1931, o a Carlos IV o Isabel II cruzando los Pirineos... pero el Rey ahora sabe que está en el trono por pragmatismo. Mejor con él que sin él; solo eso. Es un símbolo activo de cohesión, aunque Mas lo tape; pero ha perdido el magnetismo carismático. Su discurso estaba diseñado para elevarse sobre la denostada clase política, pero no se puede hablar de Política con mayúscula con una credibilidad minúscula. 

De hecho no pudo hablar de ‘desahucios’ o de ‘paro’ porque le habrían llovido sarcasmos en las redes sociales recordándole sus cacerías con millonarios del golfo Pérsico que cualquier día le regalan un Ferrari. Tampoco habló esta vez del príncipe o la familia real; pero eso, más que un ‘dejarme solo’ taurino, sonaba a ‘La Corona soy Yo’. Trata de rehacerse, y ser el que era. Sin duda necesita prestigio, pero eso no llega con discursos de Nochebuena, un género sobrevalorado por los medios. Nunca te encuentras a nadie en la calle hablando del discurso del Rey. Antes se habla de Raphael.

CRÉDITOS DE LA ILUSTRACIÓN, MAGNETO COPIA AL REY


Historias de la Lotería y de los periodistas que las contaron

22 de diciembre de 2012



Granada. 1997. A tres años del cambio de siglo, del Efecto 2000.

El año que Granada fue de lo más internacional, ya que el día que fui a pagar el IBI al Ayuntamiento me encontré a las Spice Girls cantando aquella suerte de Aserejé en el mismísimo balcón de la Plaza del Carmen, como si fuera un día de la Toma pero en piscodélico, como si esto fuera un Swingin London.

También vino en 1997 el entonces presidente de Estados Unidos Bill Clinton a ver "la puesta de Sol más bella del mundo", pero como Jose Guerrero nos contó que un periodista italiano encargado de cubrir la Casa Blanca para su periódico le dijo: "Venimos de Nápoles y acaba de decir lo mismo".

Tanta visita ilustre vino acompañada del Gordo de Navidad. Fue un 43.728 y se marcó 34.800 millones de pesetas (dónde habré metido aquella calculadora que convertía las pelas en luris... grrr...) y para variar me pilló currando.

La historia es la siguiente.

Estaba el consejero delegado brindando con toda la plantilla con la copa de cava y rodeados de canapés por todas partes cuando el Gordo se cantó y a continuación se escuchó la palabra mágica: "Granada". Pepe Moreno Dávila, un tipo que aprecio de corazón, casi se cae de la bobina de papel desde la que dirigía el brindis y mi viejo compañero de trinchera Miguel Allende, un burgalés de Melgar de Fernamental, me miró y quiero recordar que me soltó: "Barrera: De Local estamos tú y yo". 

Debe ser como cuando se abre el portón de la barcaza y tú eres un infante de Marina y te desembarcan en Juno o en Sword en la Operación Overlord y te empiezan a caer la balacera por todas partes.

Cierto es que el periódico mostró reflejo, cintura y músculo y el dispositivo se organizó en un periquete. Ya sabes, todos los putos teléfonos sonando a la vez. Y no hablo de móviles, que por aquella época eran todavía una artículo de lujo. 

El caso es que nos pusimos manos a la obra y nos pegamos una mano de trabajar colosal, de la que solo recuerdo el principio y el final. El principio es el que os acabo de contar: Todo empezó con una copa de cava en la mano. El final lo protagoniza José Licerán, corresponsal del periódico en una localidad granadina que se llama Armilla, actualmente cosida a la ciudad de Granada dado el crecimiento del Área Metropolitana.

El bueno de José Licerán, que era un maestro, de cuando los periódicos tenían a los maestros contratados a pieza como corresponsales, apareció con su andar pausado. El tipo, buenazo y hosco a la vez, era grande como una montaña grande y yo me lo imaginaba con esa voz gutural, esa pose elefantiástica y ese acento granadino de los adentros enseñando diversas materias a los alumnos. 

Ya era mayor y a pique del jubile y siempre me escribía sus notas impecables, sin una sola falta, con una redacción anticuada pero pulcra, con la noticia en su sitio, los comentarios hilados a continuación y citando las fuentes de forma inmaculada.

Las cantidades, exactas, nada de redondeos. Los testimonios, sujetos con la vieja fórmula del sujeto+verbo++complemento. Sin adjetivos, sin alharacas. Con su firma y su data. Su titular y su subtítulo y escritas, por supuestísimo, a máquina. Una olivetti de las de toda la vida de Dios. 

Siempre tenían la misma extensión, un folio A4 por una cara. 

Entró el bueno de José Licerán con su andar pausado y se encaminó hacia mi escritorio. Sin inmutarse, me dejó con un ligero movimiento de su muñeca una docena de estas notas informativas junto al teclado de mi ordenador y me dijo, suavecito:
-Barrera, ahí llevas una docena de noticias. Si quieres las publicas. Tengo dos décimos del Gordo (y me los sacó y me los puso delante de los morros), así que me jubilo y que os den por culo.

Literal.

Se dio la vuelta y no lo volví a ver en toda mi vida.

Le publiqué todas las notas informativas.

Y ahora, que han pasado tantos años, me doy cuenta que el tipo quería mandar a tomar por culo a alguien y tan solo me encontró a mí, un chaval de apenas 30 años que había empezado la jornada brindando con una copa de cava en la mano y que, como hoy, no le tocó el Gordo de Navidad pero que es muy feliz en su periódico.

Feliz Navidad
Javier

MÁS INFORMACIÓN
El vídeo es del sorteo de 2008, y la rotativa está en marcha para la edición vespertina Se ve a Rocío Mendoza, Verónica Carmona, Félix Rivadulla y Carlos Valdemoros. También aparece JJ.


36 años, que tenemos que hablar de tantas cosas

18 de diciembre de 2012



Rafa cumple hoy 36. Es un tipo que se gasta todo lo que tiene en mujeres. Si cualquiera lee esta frase y no entiende el contexto, su mente descerebrada le llevará a pensar cualquier cosa. Por si acaso, él, Rafa, se lo gasta en sus mujeres, en Rocío, Virginia y Estrella. Su mujer y sus dos hijas.

La tercera, Estrella, es algo así  de pequeño y es mi ahijada. No hace sino brillar y brillar. Y siempre que pienso en esta pequeñita, que es algo así como todos los días unas cien veces, solo pienso en volver a verla, jugar con ella y cantarle esta canción, mítica, que era la primera de la banda sonora de mi primer verano como periodista en Granada con un contrato firmado bajo el brazo, el de 1991. 

La canción es 'Brillar y Brillar' y la canta Loquillo y Los Trogloditas. Por si no lo sabiais, la escribieron para celebrar el día en que apareciera Estrella, mi ahijada, la hija de Rafa y Rocío, en este mundo, para hacerlo más luminoso, claro y entretenido. 

Escucharla y dejaros llevar al cielo.



Rafa es un tipo sorprendente, que convierte Alcalá Real en su Nueva York particular, con más actividad cultural, política, humana y de la de cranear que cualquier otro sitio que yo conozca. Con sede en el café Casablanca, Rafa escribe que te mueres de bien por trazo, gancho, nervio y golpe. 

Sabiduría se llama. Y estilazo.También escucha música y oscila entre los ochenta y los noventa con sinigual tumbao, como con el que traza curvas con sus motos.

Sorprendente porque solo a él se le ocurre resumir su vida como la de "uno que tiene hijas cada 18 años". Grande entre los grandes, mi amigo del alma, supongo que tendremos que ir al Kalúa a justar cuentas cualquier día de estos y, como os leí en vuestra boda, ahí arriba en La Mota: 

"Un día cualquiera no sabes qué hora es, 
te acuestas a mi lado sin saber por qué. 
Las calles mojadas te han visto crecer 
y con tu corazón estás llorando otra vez. 
Me asomo a la ventana, eres la chica de ayer 
jugando con las flores en mi jardín. 
Demasiado tarde para comprender, 
chica, vete a tu casa, no podemos jugar. 

La luz de la mañana entra en la habitación, 
tus cabellos dorados parecen el sol. 
Luego por la noche al 'Casa' a escuchar 
canciones que consiguen que te pueda amar".




Ahí te espero, amigo mío, que me debes una por lo de las 36 castañas que te caen hoy. Lo celebraremos, como siempre, filosofando la vida, haciendo planes a ninguna parte, llenando una vez más, gritando como locos las canciones que bendice con su voz y su ironía el Sherpa de Barón Rojo y retándonos a adivinar canciones heavymetaleras.

Y en el camino, como es tu cumpleaños, recupero una fotografía del siglo pasado, cuando Etnosur, tú y yo éramos más jóvenes. Y sobre todo Virginia.

Zorionak nere mutil haundia, compañero del alma, compañero, que tenemos que hablar de tantas cosas.


Juan Larzabal, nuestro abuelo

11 de diciembre de 2012

Juan Larzabal 

Juan Larzabal es mi abuelo paterno. Falleció cuando yo estaba en 2º de BUP, al principio de los años ochenta. 

Me encantaba mi abuelo. Era alto, elegante y se presentaba en el toldo en la playa de la Concha de traje y corbata. De tez blanca, eso del agua no le gustaba, así que nosotros salimos a su mujer, mi abuela Pepa, que murió hace dos años y a ella sí, le encantaba nadar. 

A mi abuelo Juan Larzabal lo que le gustaba era el fútbol y el mus. Le pegaba de maravilla y con estilo, era centrocampista y cerebro de equipo. Igual que al mus. Yo jugué alguna vez con él de pareja y le pegaba de maravilla a los órdagos. 

Cuando enfermó, le dio un derrame y le ingresaron en el hospital, mi padre, que era médico, llegó a casa desasosegado. Recuerdo que cenó intranquilo y, sobre las once de la noche le dijo a mi madre que se subía con el abuelo, que no le había visto nada bien y que no estaba tranquilo. 

Di un paso al frente y me subí al hospital con mi aitá. Recuerdo la autoridad que tenía mi padre, no la que se impone, sino la que muestra la gente con respeto, la que cedes a una persona voluntariamente. Cuando mi aitá entraba en cualquier hospital de Guipúzcoa poco menos que se le cuadraban. Era un señor médico y mejor persona, claro. 

Tengo fresca en mi memoria la imagen de mi abuelo Juan Larzabal durmiendo en la habitación. Extinguiéndose. Le besé y a la mañana siguente moriría, durmiendo, en paz y feliz. 

Hoy, hace media hora, me ha lamado mi madre y me ha dicho que vea la página 21 de El Diario Vasco y, en efecto, ahí está, joven de perfil (primero por la izquierda) jugando al mus. 

Me he emocionado. Me dice mi madre que la foto es de la década de los 50, que está muy joven, con el pelo oscuro y que en 1963, cuando mi madre se casó con mi padre, mi abuelo ya tenía canas. (Yo aparecería en mayo de 1965).

Y, en efecto, es el gremio de panaderos, donde trabajó unos años el abuelo Juan porque después de la guerra no había café. Luego llegaría Casa Paulista y el Negrito de la calle Garibay, que hoy tienen mis primos Larzabal, los hijos de mi padrino Pit Larzabal, en la esquina de la plaza de Guipúzcoa. 

Pero esa, esa es otra historia :-)

PD. Mi abuelo me dejó su biblioteca, que me traje aquí, a Granada. Eso es una herencia, abuelo. Asko maite zaitut.

Un caso práctico: Herramientas para monitorizar Social Media

9 de diciembre de 2012

Hemos conocido a Ángeles Chavero Valencia. Trabaja todos los días con SEO y Analítica Web en el Consorcio Fernando de los Ríos y por eso le hemos pedido que resuma cómo monitoriza las Redes Sociales y que recomiende una serie de herramientas para medir influencia, repercusión y reputación Social Media. Puedes seguirla en Twitter. Su usuario es @Malale. Este post se publica también en 1001 Medios.

One World - One Web


1.-Herramientas de monitorización/escucha activa
1.1.-Monitorización de Redes Sociales y escucha activa

1.1.1.- Herramientas que conozco y uso
A.-Facebook: Facebook Insight
B.-Youtube: Youtube Analytics
C.-Twitter:
C.1.-Twitalyzer (aunque hace poco tiempo ha cambiado y para que te de más información hay
que pasar por caja): 
C.2.-Tweetreach 
C.3.-Crowdbooster 
C.4.-Tweestats 
C.5.-Retweet.co.uk 
C.6.-Dnoise (Para monitorizar hastags) 
C.7.-Triangulate.Comparativa de diferentes perfiles 
C.8.-SocialBro. Gestión de la comunidad en Twitter y hastags
C.9.-Radian6: De pago. Para monitorizar cualquier medio social, no solo las redes. 
C.10.-Hootsuite. Para gestión de los diferentes perfiles sociales
C.11.-Tweetdeck. Para gestión de los diferentes perfiles sociales

1.1.2.- Herramienta que conozco porque las he trasteado y las tengo fichadas pero que no utilizo habitualmente
A.-BottlenoseGestión de diferentes perfiles sociales enriquecida con alguna información más (hasta donde la conozco, me gusta. Está en beta).
B.-Mention. La conozco poco, tengo que configurarla mejor para que no meta ruido en los
resultados de menciones.
C.-Twtrland: Análisis de perfil en Twitter
D.-Y de pago: CosmosSmmartPirendo (para Twitter)

1.2.- Monitorización y análisis de rendimiento de una web/blog
1.2.1.-Google Analytics (también para ver rendimiento de mi actividad en redes sobre la web/blog)
1.2.2.-Google Insight
1.2.3.-Alexa
1.2.4.-Google Keyword tool (Posicionamiento)
1.2.5.-Semrush (Posicionamiento)

2)¿Cuál recomendarías?
-Facebook insight
-Youtube analytics
-Hootsuite
-SocialBro
-Crowdbooster
-Retweet.co.uk
-Tweetreach

CRÉDITOS
-La autora de esta entrada es Ángeles Chavero Valencia.
-La ilustración es CC y es de este proyecto 'One world one web'. También está disponible en Flickr 



Twitter para periodistas: Casos prácticos

8 de diciembre de 2012


Visto en el blog de Xavi Gasso. Gracias!

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