La MacQuina de Escribir: De la Olivetti al Mac
Un minivideorelato con Hasier Etxeberria
Y una cita a Enrique Meneses

29 de junio de 2010

Me apetece contaros una de máquinas de escribir, de Remingtons, Underwoods y Olivettis. Este post sale lisérgico, pero tiene la gran virtud de que hablaré de dos tipos grandes, a los que pienso reunir para que se conozcan y hablen largo y tendido.

Empiezo con Enrique Meneses, mi amigo y mi debilidad, mi maestro de espíritu y cañas. En sus memorias, ‘Hasta aquí hemos llegado’, explica por qué bautizó a sus máquinas de escribir, las que le acompañaron por sus periplos por todo el mundo, ‘Adelita I’ y ‘Adelita II’.


Página 89: "A Salamanca acudíamos un mes antes de los exámenes (...) Nos alojábamos en una pensión que era lo más cutre que había en la ciudad (...) Yo me metí en la tuna de Derecho durante una temporada. Hay que reconocer que no se me daba mal el cantar aunque no tocase ningún instrumento. Fue por aquel entonces cuando me enamoré de una puta llamada Adela. Era muy guapa, de ojos claros, y alta. Creo que era leonesa. Hasta que la vi un día paseando por la Plaza Mayor con un concejal del Ayuntamiento, no me enteré de que la estaba compartiendo (...) Dos de mis máquinas portátiles de escribir, antes de pasarme al procesador de textos se han llamado ‘Adelita I’ y ‘Adelita II’. Una Remington y una Hispano Olivetti, Pluma 22. Todavía guardo la segunda en el museo de mi vida".

El segundo tipo que viene a estas líneas es Hasier Etxeberria, a quien conozco gracias a Izaskun. Hasier, es escritor, es periodista, ‘sortzaile’ (creador/fundador) de ZuZeu. Es o ha sido Glotonio y para que nos vayamos centrando, habla más que yo y pide también más que yo.

Más cosas, que este tipo tampoco para. Aunque me vaya a reñir por ello. Juas! Tenía un blog: Alua mundua! (Significado de Alua), que dejó por Zuzeu.com. Presenta el programa literario Sautrela en ETB1. Entre otros, también ha hecho esto.

De momento, tengo dos encargos. El primero pagado y el segundo sin pagar. El primero complicado y el segundo cuasi-imposible. ¿O era al revés? Veremos.


De Hasier puedo contar mil cosas tras la mano de chuletillas de cordero al sarmiento, vino del bueno y verano a raudales que nos metimos entre pecho y espalda un viernes donostiarra. De momento, me quedan las siguientes sensaciones: Haré todo lo que me pida este tipo, ha renovado el discurso existente sobre el euskera y ha dejado en la cuneta los lamentos de toda una generación -yo le llamo el discurso de la imposición del euskera tras la Transición- para abrir una puerta al compromiso.

Claro, el euskera es cultura, y es una lengua viva y muy viva. Adoro escuchar hablar de su lengua a un tipo grande como Hasier, como si estuviera enamorado que lo está. Un tipo romántico que seguro que lo ha perdido todo varias veces, pero que se ha vuelto a reinventar (esto es suposición) pero que permanece con sus raíces frescas y fuertes.

Te cuenta cosas como que si no vas a vivir en Euskal Herria tampoco te tienes que molestar demasiado en aprender euskera, pero que si quieres vivir aquí llegará el momento en que tendrás que aprender el código, porque caso contrario, nunca llegarás a conectar con un tipo como él, cosa que comprendo y hasta comparto.

Me explicó la Ley del 15 + 1, la del número de personas mínimo que hace al número de personas máximo dejar de hablar en euskera para parlar en castellano: 16. Con que uno no hable euskera, todos le pegan al español.

Mil cosas más. Todas bonitas y sin imposiciones. Más bien compromisos. Miro por ejemplo, dentro de mi propia familia donostiarra, y veo que mis dos hermanos son euskaldunberris, mi hermana, como filóloga, es incluso profesora de euskera. Y mi hermano, médico, aprobó el jueves el mítico ‘perfil bigarrena’, que le abre las puertas de la Administración vasca.

Entre Hasier y mis hermanos, veo que hay un camino de compromiso que todos deberíamos recorrer juntos.

Otro día os hablaré del proyecto periodístico de Hasier, pero me hizo prometer no decir ni pío.

¿Qué tiene que ver todo esto del euskera con las máquinas de escribir? Pues que cuando un tipo como Hasier, horma de mi zapato, talón de Aquiles y alma gemela de otro tipo como yo se conocen, nos da por hacer un microvideorelato como el que os pongo a continuación. Y de él, ha salido todo lo demás.

Espero que os guste.

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