Publicidad ‘interactiva’

11 de noviembre de 2010


El domingo me desayuné con El País y me sorprendió, además de la entrevista de Millás a Felipe González, una campaña de publicidad de automóviles Ford.

Y gracias @MariquillaS, he tratado de hacer click en cada link que me he encontrado mientras pasaba las páginas de El País. Me he dado cuenta, entonces, al tratar de ampliar una foto, al ver que no ‘funcionaban’ los enlaces puestos, que los Reyes Magos me van a traer estas Navidades un IPad.

No sé... ¿Me siguen?

Lecciones de ética periodística


Hace poco me llegó este test.


Creo que todo periodista debería hacerlo para probar sus cualidades morales. Hay que seguir las instrucciones atentamente.


Está compuesto de una sola pregunta.

No debe contestar precipitadamente. Debe reflexionar antes de responder.

Responda con sinceridad. Es muy importante para probar su formación moral.


Recuerde que debe dar una respuesta instintiva, pero absolutamente verdadera.

Desplace el texto lentamente (esto es muy importante para la prueba).


Empieza en test:


Está en la Selva,...

en el Amazonas, para ser precisos...


Está en la mitad del caos producido por una inundación...


Unas lluvias increíbles...


Es reportero de un importante grupo editorial...


y está en medio de este desastre...


La situación está al límite...


Está intentando hacer las fotos más impresionantes. ..


Alrededor suyo el barro destruye casas, hace desaparecer personas...


La furia de la naturaleza se lanza con una violenciainaudita...arrasando todo a su paso....


De repente, ve una 4x4...


Los pasajeros están luchando desesperadamente para no ser barridos por la

corriente de fango, agua y piedra...


Se acerca...


Hay tres personas dentro


Ahora se da cuenta de que la furia del río está a punto de

arrastrarlos definitivamente…


Tiene dos opciones: Salvarlos o hacer una foto!!!


Salvarles la vida o ser autor de una foto del premio Pullitzer.


Y AHORA LA PREGUNTA:


(conteste sinceramente)


¿La saca con flash o sin flash?


CRÉDITOS

Del texto: Diarios del Capitán Snorkel

De la ilustración Francisco Lemos

En Periodismo la tecnología es lo que las personas hacen con ellas

10 de noviembre de 2010




En Badajoz nos encontramos temas muy pero que muy atractivos. Pronto os pondré los ejemplos por este blog. Uno de ellos fue el que ahora os muestro. Los taxistas de Badajoz andaban alterados porque abandonaban la fórmula del radiotaxi para abrazar la tecnología vía GPS.

El tema tenía sus matices y al final, hablando con los protagonistas, también su historia, que nació en el taxi que transportaba a mis compañeros Fernando, Mikel y Ángel a la Redacción de Hoy. No hay nada mejor que tener la nariz presta y las orejas abiertas.

Resulta que el conductor del taxi era el presidente de los taxistas pacenses, quien no dejaba de recibir protestas, vía radio taxi, sobre el nuevo servicio del GPS, que no terminaba de funcionar correctamente.

Total que me fui con los aperos de grabar y con María Saavedra planteamos un reportaje sobre las 'incomodidades' que traen aparejadas los adelantos tecnológicos. Es decir, que los taxistas nos contaran los problemas que les planteaba la utilización de una nueva tecnología.

Lejos de tratar de explicar lo que suponía el GPS para los taxistas, optamos porque fueran ellos mismos quienes nos explicaran su uso de forma práctica, y de paso, cómo utilizaban esta herramienta.

La idea de base es que en Periodismo la tecnología es lo que las personas hacen con ellas, más allá de las instrucciones, la publicidad y los buenos deseos.

Y, entonces, salió de todo. Desde quien no sabe manejarla hasta el trío encargado de 'mapear' todo Badajoz. Desde quien no tiene dinero porque no hay subvención para pagar los cacharricos hasta el que anda justo de vista y no ve nada en la pantalla del GPS. Desde los que se mueren de risa hasta los que protestan por todo. Al final, quedó un titular curioso que resumía las 'Historias del GP... ése'.

Que a ustedes les guste.
.-El texto del reportaje
.-El vídeo
.-Y en la Home de Hoy.es

Pequeñas piezas multimedia que llegan a la portada del papel




Una de las lecciones que se van aprendiendo en este oficio del Periodismo es que hay pequeñas historias que pueden agrandarse con el concurso de los testimonios de los protagonistas.

Esta historia de un cura como el de Cuéntame en las primeras temporadas es una de ellas. Millán Santos llegó al barrio de Delicias, el más populoso de Valladolid, en los setenta, y convirtió la parroquia en refugio de obreros y gitanas, de "las víctimas del poder". Era calor en el frío y puchero en el hambre.

Años después de su fallecimiento, Valladolid le recuerda con una serie de conferencias.

Y Blanca, la becaria que nació con una cámara de vídeo, y M. E. García, que así firma y así la cito, nos fuimos a Delicias con intención de viajar en el tiempo, hasta los setenta, que yo viví y mis compañeras no, para rescatar el testimonio de quienes conocieron a este hombre bueno.

La historia, que nació como un perfil audiovisual para acompañar a las reseñas de las conferencias que se publicarían en la web de El Norte de Castilla, ha terminado en convertirse una página completa en la sección de Valladolid y ha merecido el honor de tener una llamada en el friso de la portada (arriba a la derecha). Y, por supuesto, abre la columna B en la Home de El Norte de Castilla.

Al final, son estos pequeños ejemplos de pequeñas piezas multimedias que, gracias al compromiso del trabajo bien hecho por parte de un equipo, llegan a la portada.

Y, de paso, a mí me da el inmenso honor de poder decir que, un día, pude firmar una página con mi nombre en el diario decano de la prensa española, fundado allá por 1854 y donde también firmaron tres de mis maestros a quienes he leído sin parar durante años: Delibes, Umbral y Leguineche.

Otro sueño más cumplido. Insisto. Soy un privilegiado.

El reportaje y el vídeo: ‘Un Millán de recuerdos’

Historias de periodistas


La foto está tomada en un lugar mítico del periodismo español. Si alguien lo sabe, que deje un comentario. Es un día feliz con Paco Torres.

Este día, todo volvió a comenzar y me di cuenta de que estaba rodeado por gente maravillosa y que lo único que debía preocuparme realmente es de ser capaz de ser lo que ahora se llama un ‘facilitador’, ser ‘proactivo’ y seguir surfeando la web para detectar tendencias y aplicarlas al día a día en un diario local multisoporte.

Bueno, todo esto como valor añadido. Luego está lo de trabajar duro a diario.

De este pensamiento que ahora ilustro y resumo salió con el concurso de muchos 1001 Medios y la gira de integración por todos los diarios regionales, donde, salvando el verano, recorremos la vieja piel de toro desde junio y visitamos cada semana uno de los periódicos regionales de Vocento en un más que interesante proceso de integración de redacciones papel y web un equipo de periodistas donde el talento y el tesón van de la mano. Y toneladas de trabajo. Un lujo.

Así que el horizonte se amplía. 1001 Medios ha cumplido un año y llevamos siete diarios recorridos. Y avanzamos. Que es de lo que se trata.

Gracias a muchos. Muchísimos, por todo esto.

Los periodistas contamos

9 de noviembre de 2010

Los periodistas contamos.
No es un juego de palabras.
No es ninguna reivindicación simplona.
Es que, lisa y llanamente, los periodistas contamos.
De hecho, nos hemos pasado la vida contando.
Contando lo que pasa y contando cosas.
No es que nos tenga nadie que tener en cuenta.
Ya nos valemos nosotros solitos para ello.
Es que nos gusta contar y cuando lo hacemos, la cosa como que sale bien.
Y cuando no lo hacemos, como que tiende a salir muy mal.
Así ha sido desde que comenzó el oficio, allá cuando se escribió la primera página de la Biblia, ésa en la que pone que los pubs de Londres los domingos cierran una hora antes, o que tienes opciones de salir a cenar con una chica si cuando la invitas su primera reacción es reírse contigo. Esa primera página de la Biblia que empieza contando que "En el principio...".

Ahora, en el siglo XXI y con una revolución que entra por el teléfono, convertido en conector sensorial macluhaniano, multimedia y micromultisocial -qué cosas escribo, leñes-, los periodistas tenemos que contar más que nunca.

Y para eso, un, dos, tres, sigamos contando.

Os he traído dos ejemplos completamente diferentes pero que se complementan.

Son de dos diarios decanos y veteranos pero con un empuje y energía fuera de serie. Hablo de The New York Times pero también de El Norte de Castilla. El primero se fundó en 1851 y el segundo en 1854.

El primero ha realizado ‘Faces at Finish’: "There were 45,344 runners who participated in the 2010 New York City Marathon. Here are 99 of them right after they crossed the finish line". Es decir, en traducción libre, 99 de los 45.344 corredores de la Maratón de Nueva York retratados en el momento de cruzar la línea de meta.

No sé exactamente por qué, pero tiene fuerza esta variante de la mejor crónica de un esfuerzo atlético. Son las caras de los héroes, como certifica Ícaro Moyano.

La idea del diario neoyorquino fascina por su elementalidad y por su potencia visual. Selecciona un centenar de corredores para explicar el esfuerzo de cuarenta y pico mil. Y, créanme, lo consigue.

Es una historia muy bien contada en su primera acepción y significado, pero también en el segundo, en la selección de los datos, de las cifras, de los números, para visualizarlos de forma correcta.

Claro, luego salen en este siglo XXI los conceptos de ‘Visualización de Datos’ o ‘Nuevas Narrativas’.

El segundo ejemplo es mucho más sencillo, pero fascina igualmente por su elementalidad.

Que el Ayuntamiento de Valladolid nos cuente que estrena la remodelación de tal avenida con equis bancos y no sé cuántos árboles da para un buen reportaje de una página, con sus fotos. Hasta que el periodista da con la tecla y un ciudadano se queja de que los ha contado y que no, que ni hay tantos árboles ni tantos bancos. y que el alcalde de Valladolid cuenta mal.

¿Cómo demostrarlo? Pues cámara en mano contando árboles y bancos. Si me lo permiten, una pequeña genialidad.

Este trabajo y otros más, que pronto os mostraré en este blog, me los enseñó Rodrigo Ucero, un editor audiovisual de El Norte de Castilla con el que me encantaría trabajar y que tiene ese pellizco que transmite vida a sus trabajos. Quiero felicitarle por ello.

La conclusión: Si eres periodista, y si tu madre te dice que te quiere, vas y lo compruebas. Y si te dices que te quiere un millón de veces, vas y las cuentas.

Me siguen, ¿verdad?





Night Time Is The Right Time

6 de noviembre de 2010

Mediaba la década de los ochenta y los viernes suponían el comienzo de la fiesta. Éramos muy buenos estudiantes. De lunes a viernes no faltábamos a clase, por las tardes pasábamos los apuntes, leíamos la bibliografía y hacíamos los trabajos. En junio, sacábamos unas notas de la hostia y los veranos eran un paraíso. Los fines de semana, también.

Durante los primeros cursos de la Universidad el plan era prácticamente el mismo, con sus variantes internas.

Pillábamos en el Campus de Lejona, ahora Leioa, el bus a Donosti sobre las dos o tres de la tarde. Era un puntazo. Yo salía corriendo de Periodismo. Mi hermano Kike, desde su paso por Leioa, Kiko, de Medicina, y frente a Biología esperábamos que los abonados subieran al bus y rezábamos para que quedaran un par de plazas libres.

Si no, teníamos que hacer dedo hasta Bilbao y pillar un Pesa. La estación estaba cruzando lo que quedaba de la ría Nervión a la altura del Mercado de la Ribera (precioso, ahora en feliz proceso de restauración) y desde la estación de buses nacía La Palanca, también llamada calle de las Cortes, de un barrio muy guay y silente que es Bilbao La Vieja. Muy recomendable y diferente.

José (Warrior, le decía mi brother) solía apuntarse y venía con nosotros.

Nada más llegar a Donosti nos bajábamos en Sancho el Sabio y nos íbamos directos a Goenaga, una panadería ya desaparecida, donde pillábamos una tableta de chocolate Milka. Más adelante, había un video club y pillábamos una peli de tiros. La que fuera.

Subíamos a casa, que estaba a la vuelta, junto al Urumea, el río de Donosti, y arrasábamos con el frigo. Los Santos, buenos amigos que vivían en Las Arenas acuñaron por aquél entonces la mítica frase que nos acompañaría durante todos los años de la UPV (la Universidad del País Vasco): "A los Barrera se les recibe con los brazos abiertos y el frigorífico cerrado".

Besos al Aita y a la Ama (golpes de voz en la segunda sílaba, que somos de Gipuzkoa), luego aparecería nuestra hermana, y tras zamparnos el frigo con viandas como merluza rebozada, jamón serrano, queso de Idiazabal, empanadas gallegas de bonito o carne, chorizo de Pamplona, galletas Príncipe, plátanos y yogures, nos apalancábamos en el sofá con la tableta de Milka y poníamos la peli de tiros en el vídeo. Nos quedábamos sobaos. Luego nos despertaríamos, averiguábamos cuando se había quedado sopa cada uno, rebobinábamos y acabábamos de verla.

Duchita, a ponerse guapo y a Loviejo a tomar potes con los colegas. Había tres variantes. Si venía Jose quedábamos con los Aldasoro, Antxon y compañía, los compañeros de clase de Periodismo en la UPV. Si no, Kike se iba con su cuadrilla por su cuenta y la nuestra quedaba siempre a partir de las ocho de la tarde en Blis Bloch, la tienda de Víctor donde curraba Herminio de la que algún día hablaré. Estaba en la calle Pescadería.

Nos íbamos de potes con calma, hasta la una de la mañana o así. Siempre te podías liar, sobre todo si había chicas de por medio, que era nuestra afición favorita, lógicamente. Había dos razones para recogerse más o menos pronto. El día para trasnochar y hacer gaupasa era el sábado, porque el domingo, hasta las cinco, no había nada que hacer. A las cinco nos íbamos todos a Atocha a ver a la Real.

Las dos razones para volver relativamente temprano el viernes a casa eran el partido de fútbol que jugábamos el sábado por la mañana en los patios de Marianistas, nuestro colegio, y Bill Cosby.

El show de Bill Cosby era un fijo que ponian los viernes a las ocho y media de la tarde. Como a esa hora andábamos de potes por Loviejo, el Aita lo grababa en el vídeo Sony Beta (Juas. Qué tiempos!) y cuando llegábamos el viernes sobre la medianoche, lo poníamos y lo veíamos los tres juntos con el resopón.

Eran tiempos de lo que llamabamos descojonaos de la vida Las Siete Comidas Reglamentarias (Desayuno, amaiketako o almuerzo, aperitivo, comida, merienda, cena y resopón). El resopón es lo que picas cuando vuelves de potes o de copas antes de sobar.

Decía que era entonces cuando el Aita, Kike y yo nos juntábamos y veíamos el capítulo de Bill Cosby.

Eran tiempos realmente felices. Sencillos y felices. Llenos de ilusiones y felices. Rodeado por la gente que te quiere y felices. Una buena lección que debo recuperar y que así me lo he propuesto, que el joven Javi enseñe al maduro Javi.

La otra noche veíamos la peli sobre Ray Charles en casa y, de repente, pegué un respingo. 25 años después, volví a escuchar esa canción que miles de veces bailamos en casa el Aita, Kike y yo.

Hoy, la he encontrado tal y como la conocí.

Y me he sentido muy bien.

Me he sentido de puta madre.






Visualizacion de datos, Nuevas Narrativas y Valor añadido

5 de noviembre de 2010

Os presento un ‘Tres en Uno’ vía @Nuksazi. The New York Times, a propósito e las elecciones legislativas, ofrece a sus usuarios una infografía tres-en-uno, ya que ofrece visualización de datos, es una nueva narrativa y contiene una poderosa carga de valor añadido. Daros una vuelta por él.


Periodísticamente refleja el estado de ánimo de los ciudadanos, cosa difícil de medir, pero que el artilugio que ofrece NYT es una buena aproximación.

También pone de manifiesto que las técnicas de visualización de datos van a cobrar más y más importancia, ya que ofrecen valoración y contexto más allá de las cifras.

En tercer lugar, es un valor añadido a la cobertura informativa, donde medios como el NYT enseñan siempre su músculo y, al mismo tiempo, con inteligencia, aprovechan para innovar y ofrecer gotas destiladas de calidad en este nuestro querido oficio.

PD. Mikel, espero que te guste ese post. Ha sido una semana demasiada intensa y dura, con toneladas de trabajo realizadas con entusiasmo y sin un maldito minuto libre tras unas jornadas que empezaban con un zumo de naranja y un café y acababan bien entrada la noche en la Redacción del mítico El Norte de Castilla. Gracias por estar siempre ahí :-)

Periodistas en un ascensor

4 de noviembre de 2010

Nos disponíamos a hacer este reportaje para El Norte de Castilla cuando de repente, nos hemos visto todos en un ascensor.




La tribu, cual balón gástrico, se introduce por el interior del hospital, de la sociedad, de la política, de cualquier tema importante para buscar lo que interesa al lector, al ciudadano.

El ascensor, como metáfora. Me gusta.

Delibes y Cervantes

Paseando Valladolid entre un reportaje en un quirófano y una reunión de trabajo me he encontrado de narices con lo que buscaba, la casa donde vivió Cervantes, cuando en la ciudad se instaló la Corte de Felipe II. Me he quedado pensativo, pensando en la enorme influencia que Cervantes ha dejado a través de los siglos, y que persiste y que crece, sin parar.

De pronto, al fondo, he visto, sonriendo, a Miguel Delibes asomado a una ventana.

PARA SABER MÁS
.-Museo Casa Cervantes

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