Una imagen vale más que mis palabras

19 de marzo de 2017





Marketing electoral marca parafernalia. Hotelazo en la Granada nazarí rebautizado como Granada Convention o algo parecido y música ambiental pegadiza, de las que se corea y se dan palmas. El Pedro del “No es No” aparece justo cuando suben el volumen y se convierte en el Pedro del “Sí es Sí”.

La vieja guardia del PSOE, guerristas con salud, turborenovadores bronceados, que apoyaron a Eduardo Madina cuando ‘Lo Otro’, siguen en su sitio y apoyan en estas primarias del PSOE al candidato que no es el oficial y que en eterna paradoja no sabemos si obrera o socialista, es el que no apoyaron antes. Ouroboros completo es Pedro Sánchez.

“Sé que hay en tus ojos con solo mirar”, podría, es y será el ‘claim’ de este Pedro Sánchez en la trinchera, en la oposición de la oposición esto es, frente a Susana Díaz y Patxi López.


Los expertos afirman que el PSOE necesita otro Suresnes en el que el Patxi López puede hacer de Nicolás Redondo y Susana Díaz -ya le gustaría-, de Felipe González. Por cierto, en el mitin de Pedro en Granada, le abuchearon al antes intocable Felipe.

Lo que queda entre medias es que si no se ponen de acuerdo, saldrá un nuevo Rodríguez Zapatero. ¿Será Pedro Sánchez? Dicen que ya lo están preparando por tierras ignotas.

Mientras tanto, parafernalia y vuelta al ruedo ibérico Color Esperanza de Diego Torres para Pedro Sánchez... para, que Alfredo Aguilar ha sacado una foto, una imagen que vale más que mis palabras y que ha terminado en la portada de IDEAL. Es lo que tiene el Fotoperiodismo.




Periodismo porCausa en V de Vocento: ‘Al rescate de vidas’

9 de enero de 2017



Cada fin de año encontramos listas, recuentos, anuarios y todo tipo de resúmenes de los doce meses anteriores. Uno que ha tenido especial eco por su novedad ha sido el que buscó la palabra nueva del año. En un alarde de debate, la cuestión se dirimió entre ‘postverdad’ y ‘caranchoa’.

En 2017, golpe de timón y vamos a empezar por las palabras que nunca se quedan viejas y que no por utilizadas dejan de ser importantes. De hecho, son más necesarias que nunca.

En un feroz reportaje titulado ‘Al rescate de vidas’ publicado este domingo en los suplementos V de Vocento, en todos los diarios regionales, con una audiencia doblemente millonaria, Antonio Trives, con la edición de Gumersindo Lafuente, de la Fundación por Causa (puedes hacer un donativo para que puedan seguir haciendo este tipo de Periodismo en este mismo link) retratan los sentimientos de un grupo de voluntarios españoles en Grecia, que ven la tragedia dentro de los propios ojos de los que huyen de los desastres de la guerra.

Cinco palabras cinco destacan en este texto necesario, con sus consiguientes frases, declaraciones, valoraciones, testimonios: Migración, Nolugar, Campamento, Memoria y Frontera. No las olvides nunca, porque también pueden marcar tu vida cualquier día.

1-Migración: "El país heleno (...) ese lugar en el que nos damos perfecta cuenta de que todos, en algún momento de nuestras vidas, podemos ser migrantes".

2-Nolugares: "Es uno de los peores sitios que hay, genera frustración y odio (....) Algunos prefieren regresar a Turquía antes de que seguir encallados en esta situación".

3-Campamentos: "La sensación de enquistamiento y ausencia de soluciones dignas y justas al problema son tan evidentes que pronostica que se acabe pareciendo al conflicto del Sáhara, ‘donde la gente pasa años y años en los campamentos’. Esta percepción de bloqueo se acentúa al ver cómo hacen más sofisticados algunos campamentos. ‘Esto es porque no piensan reubicarlos por países europeos a corto plazo’".

4-Memoria: "La gente huye de una guerra porque le van a matar. Lo peor es dar la espalda a un problema que cualquier día puede ser el tuyo, pensar que es una situación que nunca te va a llegar a ti, y no temer memoria de que esto ha pasado en España y puede volver a suceder". Este es el testimonio de Vicente, que, por cierto, se costea de su bolsillo la estancia en Grecia.

5-Fronteras: "La gente está varada en un presente eterno, sin futuro, sin saber qué va a ser de ellos". "Es una espera eterna". "No veo otra solución para ellos que no sea la apertura de fronteras".



Bilbao antes del Guggenheim

3 de octubre de 2016


'Bilbao en blanco y negro', la serie que el periodista Mikel Iturralde publica en el diario El Correo, cumple cincuenta entregas. Hablar de la ciudad es el único propósito que persigue la serie quincenal que publica El Correo desde hace dos años, bajo el epígrafe 'Bilbao en blanco y negro'. La fotografía de Bernardo Corral y el texto de Mikel Iturralde intentan transmitir un inmenso caudal de bilbainismo. El esquema es sencillo: una imagen histórica a cuatro columnas (un sello de lacre informa del autor, la data y su ubicación); otra instantánea a tres muestra el estado actual y 45 líneas para describir el escenario. Urbanismo, cultura, gente, arquitectura, vida, costumbres y arquitectura se dan cita en estas páginas que esta semana llegan a su número 50. A través de estas estampas, se pretende mostrar la gran transformación de una ciudad que desde siempre ha mirado inequívocamente al futuro, aunque en ocasiones ha vivido encerrada en sí misma. Los cambios en su fisonomía dejan atrás, casi olvidadas, algunas de las pieza históricas más valiosas del patrimonio urbano y exponen a propios y extraños a una metrópoli con vocación moderna y cosmopolita.


Dentro y fuera se ensalza el proceso de transformación tan descomunal como el que se vivió durante el último cambio de milenio, resultado del 'efecto Guggenheim', como se ha bautizado el contagio de efervescencia urbanística que ha traído a la ciudad a Norman Foster, César Pelli, Philippe Stark, Zaha Haddid, Rafael Moneo y Santiago Calatrava. Pero algo muy similar ocurrió justo un siglo antes, cuando la Villa comenzó a expandirse, y los arquitectos y urbanistas de mayor renombre pusieron su impronta en nuevas calles y edificios. Ricardo de Bastida, Mario Camiña, Severino Achúcarro, Pedro Guimón, Leonardo Rucabado, Manuel Ignacio Galíndez, Enrique Epalza, José María de Basterra, Tomás Bilbao y Manuel María de Smith son los 'hacedores' de aquel otro Bilbao.

Quedan vestigios aún, y muchos, de ese 'bochito' que universalizó Miguel de Unamuno (1864-1936), quien ya se quejaba en el último cuarto de siglo XIX de la mutación que venía produciéndose en Bilbao. "Cuanto más prospera y crece mi pueblo, menos me atrae, porque tanto más deslustra el retrato que de él yace prendido en cristal de mi espíritu. Es hoy la casa de todos; enhorabueno, así debe ser. Así debe ser, pero, ¡ah! ¡ah! ¡los tiempos en que era nuestra casa, la de la familia, que poco más que por muertes y nacimientos se renovaba! Sólo lo pasado es poético, sólo lo que ha vivido". El lamento del escritor y filósofo, de cuyo nacimiento se conmemoran ahora 150 años, dice mucho del proceso de cambio que ya vivía la Villa hace más de un siglo.

"Bilbao Bilbao; Ay como has cambiao; Bilbao ya no eres; el de antes; Ay que pena pena; se fue lo bonito; cuando Bilbao era: tan solo un bochito", se cantaba ya en esas bilbainadas tan propias del solaz de los 'chimbos'. No es bilbainada un término  que reconozca la Real Academia Española, aunque el acervo popular foráneo denomine así una hombrada de la que se habla con excesivo énfasis. Por estos lares, ese sustantivo se refiere a un género musical típico de Bizkaia en el cual, como su nombre indica, se habla principalmente sobre Bilbao y sus pueblos cercanos.

'Bilbao en blanco y negro' llega ya su número 50. La Naviera Aznar, uno de los edificios más singulares de la ciudad de mitad del anterior siglo, es el objetivo de esta nueva entrada quincenal de las páginas de El Correo. La construcción, que alberga ahora importantes dependencias municipales, es "el mejor edificio de la España del momento", según Javier Cenicacelaya, catedrático de Arquitectura de la Universidad del País Vasco. Hablamos de Bilbao.

Periodismo, Ideal y contar la Guerra Civil: La mirada que está recordando

8 de septiembre de 2016

Este pasado mes de julio hacía mucho calor y, sin embargo, una portada del periódico IDEAL congelaba un trozo de historia. Es lo que tiene el Periodismo, que es capaz de adelantarse a la realidad, reflejarla o recogerla más de medio siglo después para convertirla en algo actual, presente, eterno. 


Lo consiguieron Cristina González y Fermín Rodríguez al recoger los testimonios de unos niños que vivieron la Guerra Civil en Granada. En su conjunto, el reportaje es estremecedor. Es directo. Nos traslada a la Granada de 1936 para contarnos desde la más absoluta cercanía lo que sucedió. Y lo hace con textos y fotos que se adentran en la memoria ya ajada de los que entonces fueron niños.

La fotografía de una de las personas entrevistadas, merecedora de la portada del día, es estremecedora. La anciana que se convierte en niña con el simple gesto de su mano en la frente, mirando hacia el futuro desde el pasado. Mirando para recordar y también para compartir. En pleno esfuerzo, con una mirada que está recordando. 




Los textos recogen lo que recuerdan los protagonistas. Son frases sencillas en extremo, pero apabullantes.  A mí, me estremecieron:

-El "Horror", le llaman: «Recuerdo aquel día con miedo. No me dejaron salir de casa a la plaza Nueva. Ni mi madre ni mis abuelos. Era consciente de lo que pasaba, ¿o es que los tiros y todo lo que había no se notaba?».


"Sólo había hambre y piojos" 
Serafina Ceballos, de 91 años. Tenía once cuando comenzaron unos interminables meses que describe en pocas palabras: «Fue lo peor que hay en el mundo. El que estaba allí tiraba para acá (hace el gesto de las metralletas). Gente haciendo trincheras. No había estudios, no había nada... No se sembraba en el campo. Sólo había hambre y piojos»




-Los fusilamientos:
Fernando, un chiquillo que incluso llegó a ver «cómo llegaban camiones de presos a plaza Nueva. Los metían por la puerta principal, salían luego otra vez al camión y los llevaban a la Cuesta de Gomérez para fusilarlos. Eso lo vi dos veces y cuando lo dije en casa ya no me dejaron salir más». Aún así, desde su hogar, depende de cómo soplara el viento, «se oía muchas veces la metralleta». «Aquello fue un horror», acierta a decir.



Lee el texto completo: ‘El rastro de la guerra en los ojos de un niño’, en este link.

Una historia de periodistas: 18 de julio y Chaves Nogales en la maleta

18 de julio de 2016



Pocos placeres se asemejan al de viajar y conocer otra ciudad, sus gentes, su comida y sus acentos. Las vísperas del viaje, por mínimo que sea, son como rayos de sol cuando ha hecho mucho frío. Y si eres viajero, aprietas al máximo tus ritos, que se condensan en el momento de hacer la maleta, la bolsa, la mochila. La compañera que te acompaña siempre. 

Un momento culminante, al menos para mí, es reagrupar mi equipo de periodista de combate. Ha ido mutando con los años, con las tecnologías. Pero siempre se compone de un portátil, una cámara y un cuaderno con sus bolis de colores. Y ahora, a combinar y a verlos mutar. Este momento cobra toda su fuerza cuando tengo que parar y dedicar un buen tiempo para, aunque puedo llevar pensándolo al menos desde las últimas semanas, elegir el libro que me va a acompañar en la escapada.

Menudo papelón. Un solo libro y que sirva para cualquier momento en una tierra en principio extraña. Las cábalas suelen ser infinitas Y no será la primera ni la última vez que tal o cual escritor entra y sale de mi maleta en menos de cinco minutos en sustitución de otro colega que, al final, ha resultado más adecuado por la propia condición del viaje, del corazón o del alma.

Pero, esta vez, la decisión ha sido rápida. Al principio, estaba confuso, despistado. Demasiado calor este verano en Big Sur. Empecé a dudar y a girar sobre mí mismo con un dedo entre los labios, mascullando algo ante un micrófono apagado. Pero fue entonces, un destello, cuando apareció el trabajo que Luis Felipe Torrente y Daniel Suberviola publicaron hace ya un par de años sobre el periodista Manuel Chaves Nogales: El hombre que estaba allí. 


El hombre que estaba allí. Trailer español. from La Claqueta PC on Vimeo.


Entonces, empezó el viaje. A mi destino y a la novela. Cuánto frescor en un tiempo de zozobra. Cuántas ideas claras en un planeta de dudas sombrías. Cuántas toneladas de ética y de sentido común, de oficio de periodista frente a plumas y bocas tiznadas, parcas. 

El trabajo periodístico de Manuel Chaves Nogales y los artículos e investigaciones publicados sobre él son lecciones de vida y de compromiso de una persona que vivió una época convulsa, que vivió la Guerra Civil, la Rusia comunista, los bombardeos de Londres durante la II Guerra Mundial. Infinidad de conflictos y dramas y siempre desde el sitio adecuado. Lo que viene siendo un periodista de verdad.

Pero no solo es Manuel Chaves Nogales el hombre que estaba allí. Hoy, 18 de julio, donde es noticia lo importante, como el artículo de Jon Lee Anderson en el que pide que se dinamite el Valle de los Caídos; y también es noticia que una concejala de Granada tenga una suerte de lapsus linguae y acabe exaltando el "glorioso alzamiento nacional" de Franco, es más adecuado que nunca rescatar la figura de Manuel Chaves Nogales. Porque Manuel Chaves Nogales es el hombre que supo siempre contar lo que vio allí. Y lo hizo bien.

Manuel Chaves Nogales nos aporta como legado de vida y trabajo el oficio de periodista como siempre tiene que ser, donde la visión, la mirada del periodista nunca es neutral pero siempre es independiente. Nótese todas las consecuencias que tiene que ver esta ecuación para dinamitar la equidistancia del periodista como quintaesencia del mal que fulmina la redacción, entendida en su definición clásica como "resumen y valoración".

Manuel Chaves Nogales fue un periodista justo que supo entender y traducir la sociedad en que vivió. Es la persona que vive y siente el Periodismo en sus venas, en cada cigarro que apura hasta las yemas de los dedos, el tipo de la gabardina que también se apoya en una pared para sacar una fotografía. Es también el drama de no poder contar el final porque la muerte le atrapó antes de tiempo, sin poder conocer que los Aliados al fin desembarcaron en Normandía y que así expulsarían al fascismo de Europa. 

Hoy también es 18 de julio, y al igual que Manuel Chaves Nogales, hay que seguir contándolo. Y luchando.

MÁS INFORMACIÓN
-Chaves Nogales a sangre y fuego, en la Cadena SER
-Los viejos reporteros nunca mueren, en El País
-Una gran recopilación de artículos: biografía selecta

-El hombre que estaba allí: material y vídeos



Fotoperiodismo: Cuando una fotografía cuenta la noticia

26 de abril de 2016


¿Qué es el fotoperiodismo?
¿Alguien lo ha definido?
¿Alguien se atreve a definirlo?
Wikipedia, en este enlace, publica que "El periodismo fotográfico, periodismo gráfico, fotoperiodismo o reportaje gráfico es un género del periodismo que tiene que ver directamente con la fotografía, el diseño gráfico y el vídeo. Los periodistas que se dedican a este género son conocidos por lo general como reporteros gráficos o fotoperiodistas y en su mayoría son fotógrafos versados en el arte. El desarrollo del periodismo gráfico puede rastrearse desde los mismos inicios del desarrollo de la fotografía y tiene una notable relación con la fotografía artística. El periódico utilizó la fotografía por primera vez en 1880, en el Daily Graphic de Nueva York y desde entonces el periodismo ha integrado la imagen como medio objetivo y representativo de un hecho".

Propongo algo menos académico, más pegado a la calle y al corazón: Fotoperiodismo es Molero -José María González Molero- esta mañana en los kioskos de Granada, en esa portada del diario IDEAL en la que a cinco columnas cinco y a todo color ha logrado plasmar con un click lo que está pasando en e Ayuntamiento de Granada.

Fijaros bien.  Sentados, en la terracilla del bar que hace esquina en la Plaza del Carmen con la calle Navas, ediles del PSOE, Vamos Granada (Marca de Podemos, digamos) e Izquierda Unida. En el foco el edil socialista Baldo Oliver, un sesudo profe de la Universidad de Granada, echa hacia atrás la cabeza en una carcajada, a su izquierda el gran policía Luis de Haro Rossi, socialista zapaterista que ha sido elegido concejal por Vamos Granada. Paco Puentedura, de IU, justo frente por frente y junto a la también socialista Jemi Sánchez, que sonríe dulcemente. 

Hasta aquí, un retrato cuasicostumbrista, hasta que, al fondo, por la esquina superior izquierda de la fotografía, en perfecta formación, aparecen siete de los once ediles del Partido Popular, entre ellos, el alcalde en funciones, Juan García Montero; y la candidata a alcaldesa, Rocío Díaz. Son todos los elegidos el año pasado (falta en el grupo compacto Telesfora Ruiz, aunque me parece que se le adivina al fondo de la imagen, de verde), y los tres nuevos ediles, que sustituyen a los dimisionarios Torres Hurtado (alcalde), Isabel Nieto (edil de Urbanismo) y Sebastián Pérez (edil de Presidencia y presidente del PP de Granada).

La imagen, en su conjunto, es una ópera, es un universo completo, es acción y es información. Es el momento de unos que van y otros que viene, de unos que se separan y otros que se juntan, es una imagen que plasma la situación política y es una fotografía que es la quintaesencia del Periodismo. Es captar el momento y llevarlo a la Redacción y que nadie dude que es la foto del día. Probablemente, la foto para todo un año. Y, si acaso queremos insistir, esta vez sí, una fotografía que plasma la historia.


¿Qué es el fotoperiodismo?
Fotoperiodismo es cuando una fotografía cuenta la noticia.

Una crónica desde 1979 sobre los casos de corrupción en el Ayuntamiento de Granada

17 de abril de 2016


Esta es la pequeña historia de una gran historia. De cómo buceamos Amanda y yo en la Hemeroteca y de la idea de Félix y Quico para ofrecer una crónica larga, desde 1979, de los casos judiciales, corruptelas y polémicas en el Ayuntamiento de Granada. De paso, encontré estas fotos de Molero que me resultaron fantásticas.
(Luego escribo)









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