Periodismo como destino
Desayunando con Pepe Cervera

5 de enero de 2010

Se subió al atril del estrado. Se mesó la barba. Iba vestido de negro y ya era un sacudeconciencias de aúpa. Su primera frase me encantó pero no me impactó: "Vuestro trabajo ha cambiado definitivamente y todavía no os habeis dado cuenta". Yo ya había pasado por la UOC, por el IUP y por Huesca y su Congreso en el Milenio pasado y de la mano de José Alonso Seco conocí a todos los que estaban trabajando en periodismo digital en aquellos momentos de fracaso de la burbuja.com.

Conocí a Nacho, a Darío, A Fernando a Paco y a Patricia. También a Cantalapiedra, a Salaverría, a Ferreira y a un montón más de la peña irreductible que ahora son mis amigos. Y bien orgulloso que estoy de ellos. De todos. Entrevisté a los responsables de ABC.es, Elpais.com y Elmundo.es. El primero lo dejó para irse a su Máster, Mariló Ruiz de Elvira fumaba con estilo y le llegamos a preguntar si iba a dirigir El País al mes siguiente y Sindo Lafuente respondió con franqueza. Con Sindo hemos hecho muchas cosas luego.


Aquello pasó como digo en el otro Milenio y ahora estamos estrenando uno nuevo. Para desgracia de todos, quién lo diría, la cosa nuestra está peor que nunca. Infinitamente peor. La precariedad laboral en los medios no solo no ha desaparecido sino que además ha dado paso al dumping, a los ERE y a los despidos. Al mobbing.

Hay situaciones en las que es mejor bien taparse la nariz bien vomitar. No vaya a ser que empecemos a hacer nuestro trabajo por nosotros mismos. Hay periodistas que ganan premios y son despedidos; y otros periodistas que ganan premios y sus medios ya no existen... Hay censura previa y hay censura y punto.


Ese mozalbete mesetario que aquél día se subió al estrado para despertar a una redacción de un diario del sur se llama Pepe Cervera y he estrenado el año con él hablando del futuro. Hemos cenado en Año Nuevo en el campo del Príncipe de Granada. Hemos comido el Día de la Toma de Granada en el antiguo Fernando de la calle Molinos y cenamos en el Braserito.

Como este blog es Periodismo al Pil Pil contaré que en el Bar Altramuces del Campo del Príncipe cocina mi amiga La Paqui y el lomo con ajos que nos sirvieron estaba sorprendente: jugoso, sabroso, salseable y barato. La comida en en el bar Molinos que lleva mi compadre Paco fue un éxito porque se cocina ‘cashero’, que dicen en mi pueblo: sopa alpujarreña para entonar los centros de los excesos del 31 de diciembre; y carne, pollo o cazón a elegir como segundo. Postres y café rematan un menú del día sin ambiciones pero que asienta los estómagos porque huele a madre y a cariño.

La cena en el Braserito, as usual, gloriosa. Entramos pasadas las nueve de la noche y salimos antes de que nos dieran las dos de la mañana. Entre medias, además de una conversación excepcional, habas con jamón, huevos rotos con jamón y con chorizo del que pica y carne argentina a trozos. Cayeron media docena de postres como canutillos excelsos de crema y tartas de tres chocolates. El vino a un precio de lo más razonable era un crianza de Ribera del Duero del que nos ocupamos durante dos botellas. Los digestivos fueron responsabilidad de
la marca Hendricks y logró un par de clientes más.

Quedaba el desayuno, lo que resolvimos a las once de la mañana del día siguiente: café y tostadas con aceite y tomate en el antiguo Café Suizo, en Puerta Real, el corazón de Granada. Y desayunamos con periódicos. Este es el resultado:






Unas cuantas reflexiones más sobre tres jornadas de intensas conversaciones:
.-"Me gustan las historias de las personas que hay tras los números"
Pepe Cervera no es un gruñón. Cuidado. Hay que escucharle y pensar. Para volvernos a repreguntarnos qué estamos haciendo con nuestro oficio. Cuando imparte seminarios a periodistas una de las primeras ideas que les cuela es la ‘anatómica’: "Os voy a desmontar el cerebro para volvéroslo a montar". Y, en seguida, la siguiente píldora: "Tras el curso, comenzareis a pelearos con vuestro jefe en el periódico". No son chanzas. Se cumplen y se confirman a rajatabla. Pepe volvió a Madrid y dejó en Lima unas cuentas peleas de las buenas, de las que merecen la pena. De las de Redacción y titulares, enfoques y formatos, porque como dice en el vídeo: "Me gustan las historias de las personas que hay tras los números". Esto sí que es todo un reto. Cuestan mucho más trabajo y no son propicias a aguantar excusas.
.-"Estoy cambiando. Me molesta que las grandes historias de un periódico se pierdan y envuelvan al día siguiente el pescado".
Por eso le gusta el blog La buena prensa, porque recupera esta historias. Y se pregunta si no hay mejores maneras de que esto se asiente y permanezca. Internet es poderoso porque almacena todas las historias, no deben perderse los buenos trabajos de los diarios.
.-"Estoy preparando una nueva teoría, el Periodismo de Destino"
Es un cambio poderoso, enzimático, en el discurso de Pepe Cervera. Se soporta en buenos ejemplos. Esta misma semana, escribiré aquí mismo sobre ello. Con sus ejemplos. Pero es que este post ya se ha hecho demasiado largo. Habrá segunda parte. Quizá un avance: Es ese Periodismo en el que por su calidad, inmerso entre las páginas de un ejemplar que es un producto, la gente aterriza prácticamente por sí sola. Es Periodismo de Destino porque la gente, los lectores, lo reconocen como el lugar en el que quieren depositar su mirada. Es como el Caribe, pero con los periódicos :-)


1 comentarios:

Francisco Fernández dijo...

y saber que hay alumnos de periodismo que se van de sus clases en la universidad... puff... sin comentarios...

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